Desórdenes y protestas frente a la casa de la mamá del alcalde de Riohacha luego de la muerte de una persona

A Michel Gustavo Rada Montaño la muerte de su hijo en la explosión de Tasajera era una de las situaciones que más lo aquejaba en los últimos días.

De igual manera, no poder ir hasta Tasajera a estar con sus familiares, lo mantenían aún en su casa en el barrio Buenos Aires de Riohacha.

En los últimos días los que lo conocían empezaron a ver que su salud desmejoraba de manera ostensible. Sin embargo y pese a ir a varios centros médicos de la ciudad, desistió de una hospitalización y se refugió en su vivienda, falleciendo ayer mientras degustaba el desayuno.

Aquí comenzó otro viacrucis para Michel Gustavo Rada Montaño, a quien según residentes del sector, demoraron para llevarse el cuerpo poco más de 9 horas.

La demora aparentemente radicaba en que no se sabía la causa de la muerte de Rada Montaño y ante la pandemia por el Covid-19, muchos temían que resultara positivo para el virus.

La comunidad enardecida ante la tardanza de las autoridades de salud del Distrito, se tomaron varios sectores de la ciudad, exigiendo que el cuerpo fuese retirado del lugar donde falleció.

Según fuentes, el procedimiento entre las autoridades de salud, de la EPS que estaba afiliado el nacido en Tasajera e inclusive la intervención de una funeraria, dieron pie para que los residentes y vecinos de la zona, siguieran las manifestaciones hasta una de las viviendas que frecuenta el alcalde José Ramiro Bermúdez Cotes en la calle 13.

Una fuente que pidió reserva de su identidad dio a conocer la situación cuando empezaron a ‘pelear’ el cuerpo del nacido en Tasajera varias funerarias.

“Primero se decía que no tenía funeraria, después que sí tenía y aparece una funeraria de Tasajera que pidió a una funeraria de Riohacha que atendiera el caso. Después faltaba el permiso del secretario de Salud de allá que no aparecía, luego apareció y finalmente se decidió que lo dejaran en su casa y mañana en la mañana (hoy) se lo llevan para su pueblo a petición de sus familiares”, dijo una fuente.

De igual manera, la fuente informó que “el señor al parecer no murió de Covid-19, parece que fue un infarto. Él era papá de uno de los quemados allá en Tasajera”.

Cabe mencionar que Sonia Bermúdez Robles, de Gente Como Uno, puso a disposición sus servicios para atender el caso.

“Hasta hace poco Sonia se llevó el cadáver a Gente Como Uno, ya que la funeraria dijo que no lo podían llevar a su sala de velación, que debía amanecer ahí mientras resolvían lo del traslado. Entonces los vecinos del sector iban a tomar represalias en contra de ellos. Sonia para evitar eso propuso llevarse el cadáver hasta su cementerio para que amaneciera allá, mientras mañana se podía trasladar cuando se obtuviera el permiso de la Secretaría de Salud del Magdalena, de donde es la persona que falleció”, sostuvo la fuente.

El alcalde de Riohacha, José Ramiro Bermúdez Cotes, por su parte informó de la situación de alteración del orden público mediante un comunicado de prensa.

“Un hombre identificado como Michel Gustavo Rada Montaño, natural de Tasajera, Magdalena, visitó en la noche del 9 de julio un centro hospitalario donde se determinó que atravesaba una crisis hipertensiva, posterior a la valoración desistió de permanecer en el centro clínico. Hoy (ayer) en horas de la mañana, la mujer encargada de suministrarle los alimentos, reportó ante la EPS que Rada continuaba con dolor en el pecho y falta de oxígeno, empeorando su estado de salud, luego de conocer que su hijo resultó siendo víctima mortal de la explosión en Tasajera. La EPS realizó la teleconsulta donde le solicitaron al paciente trasladarse de inmediato a un centro salud por urgencias, petición a la que también se negó. Comunicación que se tuvo de igual manera con funcionarios de la Secretaría de Salud”, dijo el mandatario.

Agrega el burgomaestre que “pasadas las 11:00 a.m. se nos informó que lamentablemente había fallecido el señor Michel Rada. Por lo que, de inmediato, informamos a la EPS para que tramitara su certificado de defunción y pudiesen realizar el levantamiento del cadáver.

Hasta las 02:00 p.m. la EPS realiza acercamiento para certificar en el acta que el deceso se produjo por muerte natural. Teniendo en cuenta que la EPS logró establecer contacto con los familiares del difunto, estos contrataron servicios con una funeraria de la ciudad para preparar el cadáver y trasladarlo con los protocolos de bioseguridad hasta su corregimiento natal. La Secretaria departamental de Salud emitió un certificado que permitía su traslado inmediato. Así mismo, la Secretaría de Desarrollo Económico y Social de Pueblo Viejo debía certificar que aseguraban la bóveda donde se realizaría la inhumación del cadáver y el cumplimiento estricto del protocolo nacional ante la pandemia. En ese momento, la funeraria no aceptó su obligación de realizar el embalaje y sellamiento del cuerpo en ataúd, logrando retrasar la entrega del cuerpo a los familiares en el día de hoy”.

Finalmente indicó que “después de contar con los permisos, la funeraria aceptó preparar el cuerpo pero este ya no podía permanecer hasta la mañana siguiente en sus instalaciones porque la familia no canceló en el contrato el servicio de sala de velación; el cadáver debería permanecer en la vivienda donde residió hasta su traslado mañana (hoy) a primera hora, pero habitantes del sector se opusieron alegando que su deceso fue por Covid-19 sin tener ninguna evidencia de ello.

A pesar de tratarse de un asunto de la familia del señor Rada, inmediatamente la Secretaría de Salud gestionó mediante el convenio con el cementerio Gente Como Uno, el préstamo de una bóveda para que el cuerpo reposara hasta su traslado con el fin de tranquilizar a la comunidad. Sin tener en cuenta todo lo anterior, algunos vecinos del señor Rada realizaron una manifestación en horas de la noche frente a la vivienda de mi señora madre, desconociendo los procedimientos realizados y violando el toque de queda.

Exijo a la ciudadanía que ante todo hecho concerniente a mis decisiones administrativas como funcionario público se dirijan a las instalaciones de la Alcaldía distrital. La señora Erlinda Cotes es una persona mayor que viene atravesando la recuperación de un proceso quirúrgico y ese tipo de actuaciones atentan contra su salud y tranquilidad”, puntualizó el alcalde.