Joven maicaero muere baleado por la Policía en Girón (Santander)

La muerte de Anderson Smith Leones Bustamante, un joven de 23 años de edad oriundo de Maicao (La Guajira), ha generado versiones encontradas entre los familiares de la víctima y la Policía en el departamento de Santander.

De acuerdo a información de la Policía citada por el diario Vanguardia de Bucaramanga, Leones Bustamante recibió un impacto de bala durante un operativo contra el microtráfico de drogas adelantado en el barrio Convivir de Girón el pasado 26 de junio. El joven duró varios días en la UCI del Hospital Universitario de Santander y el martes perdió la vida. 

Después de su deceso, el comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, brigadier general Manuel Vásquez Prada, explicó que todo comenzó cuando una patrulla del Goes perseguía a Anderson Smith, porque él sería un presunto expendedor de drogas de la zona. 

«La semana anterior iban en la persecución de un expendedor y desde el interior de una vivienda este lanzó un canino de raza peligrosa (pitbull), el cual atacó en los genitales a un uniformado», dijo el alto oficial al rotativo bumangués y agregó que «el agente accionó su arma de dotación y ese mismo impacto rebotó en contra de la humanidad del expendedor, que lamentablemente falleció».

Sin embargo la familia de hoy fallecido sostiene otra versión de lo sucedido. Argumentan que Anderson no era un delincuente y que dos meses atrás había llegado a Girón para buscar un futuro mejor.

«Él es de La Guajira y había llegado a Santander a trabajar en lo que le saliera porque la situación por allá está muy dura. Ese día (el 26 de junio) estaba trabajando en un taller y se fue a esa casa a darle de comer al perro, los dueños no estaban y le habían encomendado esa tarea a él», expresó Enrique Parra, primo del occiso.

El allegado explicó que cuando Leones Bustamante estaba alimentando al perro, irrumpió la Policía en busca de sustancias alucinógenas y fue cuando el joven guajiro recibió el disparo.

«El muchacho fue el que les abrió la puerta a los policías para que entraran y el perro, por su mismo instinto, salió a defender la propiedad, no fue porque mi familiar le hubiera dado órdenes, como dice la Policía. No encontraron droga, no hubo capturas, ni ningún policía resultó herido. Lo único cierto fue que el muchacho se tiró al piso, ya estaba reducido, y por matar al perro terminaron asesinándolo a él. Estaba en el lugar equivocado, que revisen los antecedentes y verán que Anderson no tenía problemas», dijo.

Además la familia de la víctima denunció que los servicios médicos se demoraron más de una hora en llegar al lugar del incidente para atenderla. Después de eso los médicos del HUS diagnosticó que Anderson Leones había sufrido graves daños a nivel cerebral que al final le provocaron la muerte.

 

 

 

 

 

 

 

 

“Estaba en el lugar equivocado”