La educación superior publica

Las voces altisonantes que se escuchan en el Departamento, producto de la situación financiera de la Universidad de La Guajira, nos remiten al mal legado de Juan Manuel Santos, a los congresistas que en su momento lo acolitaron con su voto de llevarse las regalías por el supuesto mal manejo de los recursos y los mandatarios que pasaron por el Palacio de la Marina que han sido señalados, más no acusados, de haber manejado mal estos recursos.

Todo parece trivial, precisamente para quienes apoyaron a Juan Manuel Santos en llevarse las regalías de La Guajira para invertirlas en otros lugares fuera del Departamento; eso es lo que tiene a los profesores y trabajadores de la alma máter en una crisis financiera muy notaria al inicio de cada semestre, debido a que los profesores tienen que salir a las calles a reclamar sus derechos salariales.

El problema financiero de la Universidad de La Guajira no ha dejado de ser un problema coyuntural muy a la par de su causa estructural, simplemente porque las suspensión de clase por parte de los profesores y trabajadores de la Universidad, pareciera para el ciudadano común que fuera un problema temporal, pero ese inconveniente yace de una causa estructural por la falta de recursos para seguir subsidiando la matricula en la educación superior pública.

El Consejo Superior de la Universidad de La Guajira suspendió las actividades académicas porque el Gobierno departamental incumplió con el compromiso de girar los recursos que le adeuda, mientras que el gobernador encargado Wilson Rojas Vanegas, ha dicho que la administración departamental no cuenta con recursos propios para cumplir con los compromisos a la alma máter. Y cómo no vamos a recordar a Juan Manuel Santos y los congresistas que le apoyaron quitándole las regalías a La Guajira. Y como no nos vamos a acordar del presidente que fue elegido con votos de los guajiros y apoyado por los congresistas que elegimos los guajiros, pagándonos posteriormente objetando el Proyecto de Ley por medio de la cual se convertía a la misma Universidad de La Guajira en ente autónomo del orden nacional para que no dependiera de las finanzas de la Gobernación.

Hasta donde analizamos el tema, el giro de los recursos a la Universidad no depende directamente del gobernador de turno, depende de las finanzas de la Gobernación que están agotadas. El actual gobernador (e) ha dicho que ha acudido a diversas fuentes para cumplir con los compromisos de Uniguajira, como el Fondeg, desahorros del Fonpet y los rendimientos financieros del patrimonio autónomo de los pensionados, pero todos se encuentran agotados.

Debe crearse una delegación de profesores, alumnos, diputados y el propio gobernador, que se dirija al Ministerio de Educación en forma de plantón, para que sea el Gobierno nacional quien le dé solución a la crisis financiera de la Universidad de La Guajira.