2021 y 2022, años cruciales para el desarrollo del turismo en el departamento de La Guajira

El sector turismo es uno de los renglones económicos mayormente golpeados por el Covid-19 a nivel global. Su recuperación plena se sustenta en la necesaria aparición de la vacuna contra el coronavirus que garantice la movilidad con seguridad.

No obstante, en el nuevo escenario que afronta el país bajo el concepto de Aislamiento Selectivo de Distanciamiento y Responsabilidad Individual, hoy esta reactivación en Colombia se soporta con la entrada en vigencia de los distintos planes pilotos de reactivación, que involucra la apertura de varios aeropuertos y la entrada en funcionamiento parcialmente de los distintos eslabones que configuran la cadena productiva del turismo.
En el Caribe colombiano, Barranquilla, Santa Marta, Cartagena y Montería se aprestan para afrontar la reapertura gradual del turismo de la mano del restablecimiento de la conectividad aérea. Mientras que ciudades como Riohacha, deberán esperar un poco más, pues se encuentran en la actualidad en el punto más alto del desarrollo de la curva de contagios, por lo que se estima que los vuelos nacionales retornarán en el mejor de los escenarios en la última semana de septiembre, siempre que los indicadores sean positivos.
Aunque el sector turismo es consciente de esta situación y está del lado de salvaguardar la salud y la vida, después de más de 5 meses de parálisis e improductiva, ha reclamado al Gobierno la reactivación del Comité de Rutas Aéreas del Departamento, con el objeto de dinamizar y concentrar las gestiones para garantizar que al momento de la reapertura, se puedan conservar las rutas y frecuencias que conectaban a Riohacha y, gestionar la tracción de nuevas opciones de rutas para fortalecer la conectividad con el interior de país y las islas del Caribe.
Con cinco meses ya de parálisis y de improductividad, el sector turismo viene generando pérdidas mes tras mes, el detrimento de los puestos de trabajo y la pérdida de competitividad del destino. Ello en oposición a la importante dinámica económica que daba cuenta al iniciar el 2020 de una incidencia del turismo con el 12% de la actividad productiva y con una influencia directa sobre la dinámica de un sector agrupado como comercio que representa el 37% de la misma.
Según datos de la Cámara de Comercio, unas 1.484 empresas constituían el ecosistema del turismo formal departamental de las cuales el 81,5% de las unidades productivas, son empresas unipersonales y, el 14,5% empresas jurídicas, determinando en suma que el 95% de estas organizaciones están en el rango de emprendimientos y microempresas, cuyos ingresos dependen exclusivamente del flujo permanente de turistas durante los 365 del año.

Fondo de recuperación
Es precisamente esta condición de emprendimientos y microempresarios, por la cual el sector turismo ha venido insistiendo ante el Gobierno departamental, de la necesidad de que sea creado un fondo de recuperación y reactivación económica que les permita acceder a crédito para afrontar esa nueva etapa.
Según Iván Alvear Velaidez, representante del sector agremiado en Alturc Guajira, este debe ser “un fondo de apoyo a la reactivación económica para el sector turismo, el cual contemple la entrega directa de recursos vía crédito, con periodos y con intereses blandos. Con un mínimo de 24 meses de periodo de gracia para poder comenzar a producir y, a pagar el crédito de que haya sido objeto una empresa para afrontar su reactivación”.
Asimismo, enfatizó en que debe considerarse que “el 95% del empresariado, no tuvo la oportunidad de beneficiarse de los recursos puestos por el Gobierno nacional a través de Bancoldex. Ni aun contando con el respaldo del Fondo Nacional de Garantías –FNG–. Pues la repuesta de la banca de tradicional o de primer piso, fue no prestar a un sector en plena parálisis y con una clara incertidumbre en su recuperación y máxime por la baja capacidad de endeudamiento de un sector como el constituido en La Guajira”.
Pese a las dificultades, los hoteles, agencias de viajes y operadores turísticos, transportadores, rancherías, guías y posadas turísticas, en este periodo se han venido preparando. Un alto porcentaje de prestadores de servicios ya cuenta con los protocolos de bioseguridad aprobados por el Gobierno Distrital de Riohacha, y los municipales respectivos, para garantizar el retorno a la operatividad bajo condiciones de seguridad para el turismo, los turistas y la población.
No obstante, se espera que con la vuelta de la actividad turística bajo condiciones de la nueva normalidad, en la que la bioseguridad y la seguridad son factores claves, se pueda hacer bajo un control adecuado de la informalidad que durante los últimos años ha venido en aumento, en deterioro de la calidad de la actividad turística del Departamento.
La percepción que hoy se tiene de Colombia a nivel internacional, en cuanto al manejo de la pandemia, es bastante satisfactoria y, da una pista importante de lo que puede ser la reactivación del turismo internacional en el futuro. Es de conocimiento que la etapa de reactivación turística viene de lo local a lo nacional y luego a lo internacional.
Los gremios estiman que la reactivación del turismo para esta temporada de fin de año estará por el orden del 35% en lo correspondiente a la actividad nacional, y no deja de ser inquietante.
Mientras que el entorno del turismo receptivo internacional se estima se estará dando con el transcurrir del segundo semestre del año 2021 y, siempre sujeto a la dinámica para entonces de la vacuna que garantice la libre movilidad. Lo positivo de estos análisis, es que el nuevo turista extranjero mejorará y, se tendrá la presencia de un turista de mayor demanda de servicios de calidad. Sin duda un turista mejor preparado, muy diferente al de mochila o backpackers que tradicionalmente ha llegado al Departamento, por encima de los 75 mil al cierre del 2019. Se va a reducir su presencia y esta será cambiada por turistas con mayor responsabilidad, con mayor interés en la cultura y con mayor interés en la naturaleza.
Por tanto, la importancia que tiene el turismo de naturaleza o, el ecoturismo para La Guajira, al contar con nueve áreas protegidas de singular riqueza, un parque natural regional y cuatro parques naturales nacionales, marcan claramente la línea por dónde avanzar.

Preparase para la reapertura
Las entidades a cargo y bajo la cual está la responsabilidad de todas estas áreas turísticas y afines, necesariamente tendrán que generar un proceso de articulación y de trabajo de manera más profunda y fuerte con el empresariado del turismo, fundamentalmente con los Agentes de Viajes y Operadores de Turismo para ampliar la base de productos responsables incluyentes, sostenibles y sustentables en turismo de naturaleza.
Esta es la oportunidad para comenzar a aprovechar un renglón de la actividad turística que no se ha apropiado o no se ha aprovechado en toda su dimensión.
La Guajira, como destino turístico está abocada a prepararse para asumir lo que será la reapertura de la actividad turística, pero más de ello, a asumir una conducta de articulación de actores para una buena gestión.
Contar con la posibilidad de tener un ejercicio de planificación en el que puedan caber absolutamente todas las organizaciones que tienen de alguna manera responsabilidad directa con el desarrollo turístico del Departamento para la construcción de una agenda única como propuesta de gestión y acciones que son necesarias para el crecimiento y el buen aprovechamiento de los recursos naturales, culturales, sociales y empresariales con que cuenta el territorio.