Cerrejón y comunidades de Albania, Hatonuevo y Barrancas sembrarán más de 1.5 millones de árboles

Con el propósito de restaurar y proteger más de 3.500 hectáreas de bosque seco tropical, Cerrejón junto con varias asociaciones comunitarias pertenecientes a los municipios de Albania, Hatonuevo y Barrancas, sembrarán más de 1.5 millones de árboles nativos durante los próximos cinco años.

Las comunidades serán las encargadas de reforestar y recuperar este ecosistema de gran valor para La Guajira, del cual únicamente queda el 8% del inventario original que existía en el país.

Estas acciones serán realizadas en predios ubicados en los municipios de Albania, Barrancas y Hatonuevo, y generarán una fuente de empleo para personas de estas comunidades. El proyecto, que hace parte del plan de compensaciones de la compañía, contempla la continuidad de la implementación de los acuerdos de conservación, de los cuales ya se han firmado 37, con las familias vecinas al corredor minero.

Estos acuerdos están encaminados a la protección y cuidado del bosque, estableciendo mecanismos que aseguren la sostenibilidad del ecosistema, en el largo plazo.

“En Cerrejón estamos comprometidos con dejar un legado ambiental para el departamento. La restauración de los bosques, la protección de los cuerpos de agua y la conservación de especies amenazadas y de gran importancia ecológica son el camino para lograrlo. Esto solo será una realidad si las comunidades, autoridades y el sector privado se convierten en los protagonistas para hacer de esta iniciativa una meta común para beneficio del departamento”, afirmó Luis Madriñán, gerente de  Gestión Ambiental de Cerrejón.

Además, con la continuidad de los programas de Compensaciones Ambientales y de Rehabilitación de Tierras, la compañía seguirá contribuyendo a lograr el objetivo de recuperar uno de los ecosistemas más importantes y amenazados en el país.

Así mismo, con el impulso del proyecto de conservación del corredor biológico Wüin Manna, busca restaurar y proteger más de 25.000 hectáreas de bosque seco tropical, y también a nutrir la biodiversidad de la región, permitiendo la protección de especies de flora en veda y de fauna, en estado de amenaza.