Comunidad de Dibulla clama mayor atención para los servicios públicos

A pesar del esfuerzo de los mandatarios salientes por lograr la construcción de un sistema de acueducto y alcantarillado que satisfaga las necesidades básicas para la comunidad de Dibulla, no han llenado las expectativas de los habitantes.

Al parecer, las obras se encuentran inconclusas y algunas vienen creando malestar entre la comunidad, ya que deben soportar los inconvenientes que estos presentan, debido a que no cuentan con la respectiva laguna de oxidación o emisario final, como es el caso de Mingueo, cuyos habitantes esperan la interconexión del sistema de alcantarillado.

Se conoció que la calle del comercio en la Troncal del Caribe, no cuenta con sistema de alcantarillado para evacuar las aguas servidas, teniendo las personas que soportar los fuertes olores que genera el derrame de aguas putrefacta a las calles y desagües.

Otro de los inconvenientes que deben soportar los habitantes de Dibulla, es el derrame de las aguas servidas al río Jerez, ya que estas deben ser bombeadas hasta el emisario final por encontrarse a un nivel más elevado al de la población, pero el ducto está roto y las aguas caen al afluente.

Los habitantes denuncian el derrame de aguas servidas al río Jerez, ya que el ducto está roto y las aguas caen directo al afluente.

 

Por su parte, en Palomino la comunidad está ansiosa por la culminación del acueducto, ya que está proyectado para funcionar en el río Ancho, donde se encuentra ubicada la bocatoma, y aún no han iniciado las respectivas excavaciones para el tendido de redes que llevarán el vital elemento hasta las residencias de la localidad.

Los habitantes están a la espera de que la nueva administración tenga la voluntad política de cristalizar los sueños de la comunidad y poder disfrutar de servicios públicos domiciliarios eficientes.

Cabe indicar que el corregimiento de Mingueo cuenta con planta de tratamiento, pero la infraestructura de la bocatoma para lograr la captación de un buen volumen de agua, aún está sin intervenir, generando el racionamiento del agua a los usuarios del servicio. Además la bocatoma actual está ubicada en uno de los afluentes del río Quebrada de Andrea, y no es suficiente para satisfacer las necesidades de la comunidad.