(Entrevista) Igac cerrará su unidad operativa en el municipio de San Juan del Cesar

Desde la dirección nacional del Instituto Geográfico Agustín Codazzi –Igac– se anunció el cierre de la unidades operativa del municipio de San Juan del Cesar, la cual sería trasladada al Distrito de Riohacha.

Según Diego Marles, presidente nacional del sindicato Igac, en el país hay 46 unidades operativas de este tipo que serán cerradas. “También hay 22 direcciones territoriales como la de La Guajira que queda en Riohacha, de esas solo van a quedar 6 regionales y no sabemos en donde porque no se nos ha permitido participar en el proceso de rediseño institucional”.

Esto, indicó, es la evidencia de la intensión que tiene la administración del Igac y el Gobierno nacional, de debilitar la entidad y limitar su capacidad “en una restructuración que vienen haciendo amañada y malintencionada”.

“Todo esto para conseguir un proceso de privatización. El Gobierno nacional y la administración del Igac niegan que estén privatizando el catastro pero en realidad las evidencias demuestran todo lo contrario”, dijo en el noticiero Cardenal de La Guajira.

De igual forma, mencionó que lo que buscan es que se los municipios se habiliten como rectores catastrales, es decir, que asuman su catastro.

“El catastro multipropósito es mucho más costoso que el catastro que actualmente se hace y eso implicaría que los municipios deben asumir ese costo y muchos municipios pobres que tienen dinámicas especiales, seguramente no van a tener esa capacidad pero les va a tocar asumirlo porque no va a estar más el Igac que les prestaba el servicio de catastro”, agregó.

Con esto, señaló, el Gobierno nacional pretende precipitar la desaparición del Igac con una política de habilitación de catastro.

“Con la posibilidad legal de que un municipio le haga el catastro a otro en una especie de operación comercial y adicionalmente permitiendo la entrada en el proceso de empresas privadas llamadas operadores catastrales, sobre los que no se ha hecho ninguna reglamentación; crear las condiciones para que con cargo a los municipios, estas empresas terminen haciendo el catastro de estas poblaciones sin ninguna garantía de calidad con un costo más alto, y sin ninguna alternativa diferente dado que el Igac va a desaparecer de los territorios”, apuntó.

Al final aseguró que es incierto cómo será esa transformación, “no sabemos qué clase de dependencias van a quedar en Riohacha o si ni siquiera eso va a poder existir”.

“Estamos muy preocupados, la incertidumbre es total y sobre todo las noticias no permiten ser optimistas, parecería que lo que se quiere es crear una inoperancia, una crisis de servicios para que los municipios encuentren una solución en tema de catastro”, puntualizó.