Estamentos y gremios de La Guajira confían en que a través del diálogo no se llegue a la huelga en Cerrejón

Por Betty Martínez Fajardo

A pesar del hermetismo que ronda después de que los trabajadores de la empresa Cerrejón votaran irse a la huelga de manera casi que unánime, diferentes estamentos de La Guajira siguen llamando al diálogo a las partes para lograr un punto intermedio que les permita superar la situación.

Un cese de las actividades de explotación y exportación del carbón,  generaría diferentes impactos a la economía nacional, departamental y en los territorios.

Para el economista y exsecretario de Hacienda, César Arismendi Morales, con la huelga todos pierden. El reto hoy para la empresa Cerrejón es tratar de sobrevivir, teniendo en cuenta la sustitución acelerada de energéticos y los bajos precios del carbón, a lo que se suma la pandemia que se vive en el país por el coronavirus.

“Es sobrevivir, es seguir resistiendo y no será una sorpresa pensar y ver que en un momento determinado puede darse un cierre anticipado de la mina”, expresó.

Explicó que “los impactos de una huelga son de varios niveles, y uno de ellos es la merma de los ingresos y beneficios en cada uno de los hogares, pensando en que muchos de los trabajadores directos y contratistas residen en La Guajira. Cuando los flujos financieros bajan se afecta el nivel de consumo regional, trayendo alteraciones graves en la demanda agregada”. Además, dijo que se afectarían los consumos locales del Cerrejón.

Arismendi Morales precisó que el cese de actividades generaría impactos fiscales, nacionales y territoriales. El primero tiene que ver con la reducción del IVA, las rentas, exportaciones y actividad portuaria. También se afectarían los tributos de orden regional, como las estampillas Prouniversidad y Desarrollo Fronterizo. Igualmente, el de Industria y Comercio con destino a los municipios de Albania, Hatonuevo y Barrancas que involucran tanto al Cerrejón como a las firmas de los contratistas. Recursos que en su gran mayoría se destinan para la sostenibilidad del sector educativo (Universidad de La Guajira, Infotec, etc).

En ese mismo sentido, el economista recordó que las regalías que paga la empresa Cerrejón son sustantivas dentro del Sistema General de Regalías –SGR–  que al disminuirse, por supuesto afectarán a La Guajira, muy a pesar de que ellas se encuentran en diferentes fondos ahora pertenecientes a la nación, lo que incidirá en los niveles de la inversión en infraestructura en un escenario pospandemia.

“Esto tiene impactos de diferentes magnitudes. Los tributos como estampilla Prouniversidad y Prodesarrollo Fronterizo se afectarán hacia la baja a nivel regional. El impuesto de Industria y Comercio tendrá impactos locales adversos. El IVA, el impuesto a la Renta, exportación y regalías, se reducirán como ingresos de la nación”, añadió.

Reiteró que se afectaría también el mercado regional, por el bajo circulante. “Por efectos de que durante ese tiempo con seguridad caerán los ingresos de los hogares, lo que repercute en la demanda local. Los municipios de Albania, Hatonuevo, Barrancas, La Guajira y la nación se verán involucrados en las impactaciones negativas de la huelga de diferentes formas. Por todo lo anterior, no existe la menor duda de que la empresa Cerrejón perdería parte de su patrimonio reputacional en el mercado de los productos energéticos”, precisó Arismendi.

Reacciones del Gobierno

Sobre el tema, el gobernador de La Guajira, Nemesio Roys Garzón, en diálogo con Diario del Norte, expresó su preocupación por las afectaciones que dejaría una huelga a las finanzas del Departamento.

El mandatario expresó que La Guajira se encuentra en una situación muy difícil por la emergencia del Covid-19, que se agudizará  con  una huelga que va  a impactar el tema de regalías, a las familias y a los negocios tanto directos  como indirectos, que prestan servicio a la empresa.

“No es el momento oportuno que existan esas diferencias, debe haber una motivación suficiente para que se dé el diálogo,  para que puedan llegar a un punto intermedio de beneficios tanto para toda la fuerza laboral como para la empresa”, manifestó.

Expresó que se debe tener de presente que una huelga tiene un impacto enorme en todo el sector empresarial. “Las  repercusiones son claras en la medida que al presentarse  un cese de actividades baja la producción, y las regalías se facturan de acuerdo al volumen y al precio del carbón que ha ido cayendo”, anotó.

Puntualizó que de darse la huelga, se tendrá menos producción y las regalías se van a seguir impactando negativamente. Por su parte los alcaldes del Sur de La Guajira, también expresaron su preocupación por la amenaza de huelga.

“Esperamos que empresa y trabajadores se sienten y reconsideren su posición, que se llegue a un acuerdo que genere tranquilidad y estabilidad en épocas difíciles como las que estamos atravesando  en estos momentos producto de esta pandemia que está maltratando indiscriminadamente a todo el pueblo guajiro”, reiteraron.

En un comunicado, los alcaldes manifiestan también su preocupación por el llamado “turno de la muerte” que Cerrejón intenta implementar en sus operaciones.

“Para nadie es un secreto  que nuestra economía gira alrededor  del producto de los servicios devengados por los empleados de la empresa, por consiguiente queremos de una manera respetuosa invitar a las partes a concertar esta situación. Queremos aportar a la solución del problema que se está presentando, queremos intervenir, si fuese el caso, respetando claramente las competencias y limitación que la ley nos impone, pero siendo claro que no podemos anteponer intereses económicos ante la seguridad y estabilidad del ser humano”, manifestaron los mandatarios guajiros.

El sindicato

A través de sus redes sociales, el Sindicato de Trabajadores de Cerrejón sigue reiterando su disposición al diálogo, siempre y cuando no  se les menoscaben los derechos que han adquirido durante los años de servicio a la empresa.

De acuerdo a Igor Díaz, presidente de Sintracarbón, la imposición del “turno de la muerte” es la mayor dificultad del momento para llegar a un acuerdo, puesto que no la aceptan.

“Es claro entonces que la empresa se empecina en imponer a la brava un turno mortal sin tener en cuenta la oposición argumentada que desde Sintracarbón le hemos hecho. La directriz que estamos dando a nuestras bases es a que no reciban ni firmen documento alguno que se relacione con el espurio turno de la muerte”,  acotó.

La empresa

En un comunicado de prensa, Cerrejón explicó que el primer impacto para La Guajira, derivado de la huelga, es el cese inmediato de todas las ayudas humanitarias que la empresa está entregando a las comunidades y a los hospitales de la región durante la pandemia.

Por ejemplo, no se podría seguir entregando agua potable por medio del tren del agua a las comunidades étnicas del área de influencia, se detendría la distribución de los kits higiénicos que permite a las comunidades cumplir las medidas de autocuidado o se paralizaría todo el proceso de logística para llevar más de 400 equipos médicos a los hospitales de la región.

En el contexto actual, Cerrejón y Sintracarbón tienen el reto de alcanzar un acuerdo negociado que permita continuar brindando bienestar a los trabajadores y que asegure la sostenibilidad y competitividad de la compañía.