Fonseca, un pueblo que ha quedado a la deriva bajo una ingobernabilidad reinante

Con el pasar de los días ha sido notoria la falta de un gobernante nombrado en propiedad que pueda hacerse cargo del momento tan caótico que está atravesando la ‘Tierra del Retorno’, donde múltiples sectores que determinan la sostenibilidad gubernamental del municipio se han visto afectados por esta situación que al parecer para el Gobierno departamental, no tiene mucha relevancia.

La maratónica situación de afectación se refleja en muchos aspectos que son de orden netamente administrativos, tal como se nota en el descontento por parte del gremio de los comerciantes que hacen parte de la formalidad en la localidad, quienes juiciosamente cumplen los decretos emanados tanto por la Gobernación como por el municipio, en aras de coadyuvar a la mitigación del ascenso desmedido de contagios del Covid-19.

Muchos barrios han denunciado los rebosamientos de manjoles y vertimiento de aguas residuales a las calles de la localidad.

Hace más de un mes no hay un día que no se reporten dos o tres fallecimientos asociados con esta pandemia, y aún no existe un plan B que pueda reducir la proliferación de contagios. A esto sumamos la indisciplina del comercio informal, transeúntes inconscientes que no acatan las normas recomendadas y las parrandas cual temporada decembrina, sin que exista una sanción o comparendos para los infractores.

Por otro lado, ya la desaparición del joven Jackson Varela  cumple más de un mes sin que se tenga la más mínima hipótesis de su paradero, como si la tierra se lo hubiese tragado con todo y mototaxi; y su familia aún en la incertidumbre de lo que haya podido sucederle.

Entretanto, el hampa en el municipio no deja su accionar delictivo teniendo como objetivo el saqueo total de muchas instituciones educativas que a falta de vigilancia, han quedado en la ruina total y hasta el día de hoy no se escucha que exista la posibilidad de los nombramientos de las personas encargadas de la seguridad para estos planteles.

Lo anterior sin olvidar que los asaltos a mano armada tampoco se reducen, aumentan cada día más, al punto que ni estar en las puertas de las casas es seguro para ninguna familia fonsequera.

Muchos barrios han denunciado los rebosamientos de manjoles y vertimiento de aguas residuales a las calles del municipio, causando olores nauseabundos que se tornan insoportables por donde quiera que se transite.

De otro lado, la avenida principal como el resto del municipio se encuentra a oscuras porque el servicio de alumbrado público es muy deficiente y nadie da respuesta sobre esta situación.

Los habitantes han denunciado el saqueo total de muchas instituciones educativas que a falta de vigilancia, han quedado en la ruina.

En tanto, la zona comercial del municipio se ha convertido en una odisea para transitar por la avenida principal, debido a los carros mal estacionados, los mototaxis sin control, mientras los agentes de Tránsito se van a la zona rural a realizar comparendos a los campesinos que traen sus productos del campo a la cabecera municipal.

Muchos líderes de distintos sectores aún se preguntan por qué el gobernador no le presta atención al municipio de Fonseca y designa a un alcalde encargado para que tome las riendas de este pueblo olvidado por el Gobierno departamental, en medio de la peor pandemia.

Lea también: “Junior Romero lo que está buscando es un protagonismo mediático ad portas de unas elecciones”, Hamilton García se defiende de acusaciones