Informe especial detalla cómo se compone el sistema financiero del departamento de La Guajira

El crecimiento del sistema financiero es el reflejo de la entrada a la modernidad y urbanidad de un territorio, pues de acuerdo al Banco de la República (2014) este sector cumple la función de facilitar el pago de bienes y servicios, a través de la integración de los servicios financieros a las actividades económicas cotidianas de la población, permitiendo reducir de manera efectiva los costos de financiación, aseguramiento y manejo de los recursos, tanto para las personas como para las empresas.

Durante los últimos años se ha observado un crecimiento importante del sector en el país, el cual ha estado sustentado en el crecimiento de la economía nacional y la masificación del acceso al sistema a través de los canales electrónicos.

En Colombia el sistema financiero pasó de representar el 4% de la producción interna bruta en 2008 a representar el 5%, ganando un punto de participación, al igual que al interior de la región Caribe en donde pasó del 2% al 3% del PIB.

No obstante, la inclusión financiera, es decir, la cantidad de adultos que utiliza productos financieros del sistema, muestra un rezago importante para la región. Conforme al último informe de la Banca de las Oportunidades y la Superintendencia Financiera de Colombia, 8 de cada 10 colombianos contaba con algún tipo de producto financiero en 2018, y 7 de cada 10 con un producto activo o vigente, pero para la región Caribe, solo 7 de cada 10 cuenta con algún producto financiero y 6 de cada 10 con un producto activo. Al interior de la región, La Guajira presenta el mayor rezago entre los departamentos, pues en este solo 5 de cada 10 adultos cuentan con un producto en el sistema, y apenas 4 de cada 10 con un producto activo. A pesar de ello, el sistema ha cobrado importancia dentro de la estructura productiva del Departamento al pasar de representar el 1% de su economía en 2008, a componer el 2% en 2018. Ante esta disyuntiva vale la pena analizar cómo se compone el sistema financiero del Departamento y qué ha pasado en los últimos diez años.

 

El sistema financiero se divide en dos actividades: colocación y captación de dinero. La captación de dinero en el sistema financiero se realiza a través de los distintos tipos de depósitos que incluyen, pero no se limitan a los certificados de depósito a término, las cuentas de ahorro especial, los depósitos de ahorro y los depósitos en cuenta corriente.

Por su parte, las actividades de colocación, es decir, la forma en como el sistema inyecta recursos a la economía que se efectúa a través de los distintos tipos de préstamo, entre los que se incluyen la cartera comercial, de consumo, los microcréditos, los préstamos a empleados y la cartera de vivienda. Ambas actividades se desarrollan a través de los distintitos entes financieros vigilados por la Superintendencia Financiera de Colombia.

Importancia del sistema financiero

Al hablar de las actividades de colocación de la economía se tienen en cuenta, que parte de los préstamos hechos a la población no logran ser recuperados, y a esto se le conoce como deterioro de la cartera. De manera que, para tener una medida más exacta del nivel de endeudamiento que realiza una población a través del sistema, se resta del total de préstamos el deterioro, es decir, los préstamos que se consideran irrecuperables, y con ello se obtiene la cartera neta del territorio.

De acuerdo a los datos presentados por la Superintendencia Financiera de Colombia, La Guajira representa el 0,2% de la cartera neta nacional y 2,2% de la cartera neta regional, con un monto de $1,2 billones a precios de 2018. Entre tanto, en lo referente a las actividades de captación, La Guajira representa el 0,3% de los recursos captados por el sistema financiero nacional y el 5,8% de los recursos captados en la región, con un monto de $13.569 millones.

¿Cómo se compone y se comporta el sistema financiero de La Guajira?

En cuanto al endeudamiento neto realizado a través del sistema financiero de La Guajira, si miramos hacia el 2008, el 40% del endeudamiento correspondía a las empresas, el 56% a consumo, 2% a microcréditos y el 8% a la cartera de vivienda. En cambio, a corte del tercer trimestre del 2019, el 68% corresponde al endeudamiento para consumo, 19% al endeudamiento para vivienda, un 15% al endeudamiento de las empresas, un 7% a microcréditos y un 9% a préstamos que se consideran deterioro, lo que revela que en el Departamento el endeudamiento de las empresas ha dejado de ser relevante, al igual que los microcréditos y los préstamos para vivienda han cobrado importancia.

Al observar el crecimiento de la cartera neta de La Guajira en los últimos 6 años, se tiene que, si bien el crecimiento anual ha permanecido por debajo de la tendencia nacional y regional, exceptuando los periodos de buenos precios del carbón, en los últimos 2 años se ha presentado un incremento acelerado y permanente del endeudamiento local, superando durante 2019, el ritmo regional y nacional. Esta situación se ha dado debido a un importante crecimiento de la cartera de consumo que triplicó su tasa de crecimiento al pasar de crecer un 4,6% durante el segundo trimestre de 2018 a 12,9% con corte al tercer trimestre de 2019.

En cuanto a las captaciones de dinero realizadas a través del sistema financiero de La Guajira, si hacia el 2008, el 52% de las captaciones se efectúan a través de depósitos de ahorro, el 40% a través de depósitos en cuenta corriente y un 8% a través de Certificados de Depósito a Término (CDT). En cambio, a corte del tercer trimestre del 2019, el 51% de las captaciones se efectúan a través de depósitos de ahorro, el 36% a través de depósitos en cuenta corriente y un 13% a través de CDT, lo cual representa una mejora en la forma de ahorro de los habitantes.

Al observar el crecimiento de las captaciones de La Guajira en los últimos 6 años, se tiene que, contrario al endeudamiento la captación de recursos por medio del sistema se ha mantenido por encima del promedio regional y nacional, exceptuando los momentos de bonanza de los precios de carbón. Pero durante 2019 se ha observado una tendencia de desaceleración que ha estado soportada por una caída importante de los depósitos de ahorro y los efectuados en cuenta corriente.