La ARN y Uniguajira promueven que desde la academia se impulse la pedagogía para la paz

En la sala de lectura de la Universidad de La Guajira se llevó a cabo el foro ‘La paz después de los acuerdos’ que tuvo como panelistas a Diego Jones, secretario privado de la dirección general de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización –ARN– y Mario Andrés Pineda, especialista del Instituto Kroc de Estudios Internacionales para la Paz de la Universidad de Notre Dame.

Con el objetivo de contribuir a la generación de espacios de construcción de paz desde la academia, la ARN y Uniguajira promovieron esta actividad, en la que debatieron temas como la implementación del Proceso de Paz en Colombia, y los detalles de los mecanismos de reintegración y reincorporación.

Durante su ponencia, Diego Jones, hizo un recuento de los 16 años de experiencia que tiene la agencia con excombatientes, y les explicó a los asistentes en qué consiste la Ruta de Reintegración.

Así mismo, habló sobre el actual proceso de reincorporación que llevan a cabo un total de 13.022 excombatientes de las Farc en toda Colombia, de los cuales el 98% se encuentra afiliado al sistema de salud y el 82% a pensión.

“En el departamento de La Guajira tenemos un total de 339 personas en proceso de reincorporación, la mayoría de ellas ubicadas en el municipio de Fonseca donde se encuentra el antiguo Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporcación –Etcr– Pondores. Ellos vienen desarrollando una serie de proyectos productivos, en temas como la agricultura, el turismo y las confecciones”, explicó José Nicolás Wild, coordinador de la ARN Magdalena – La Guajira.

Por su parte, Mario Andrés Pineda hizo referencia al más reciente informe publicado por el Instituto Kroc titulado ‘Hacia una paz de calidad en Colombia’, donde se hacen públicos los avances en la implementación del proceso de paz, considerando las complejidades, los retos y el cronograma oficial establecido a 15 años.

“Tras dos años de la firma del Acuerdo Final, el proceso de implementación continúa avanzando. Más de dos tercios de los compromisos en el Acuerdo están en progreso o se han completado”, se lee en el informe.

Como representante de la Universidad de La Guajira participó el docente Alberto Plácido Celedón, quien abordó el tema de la implementación del Acuerdo de Paz en este Departamento, y los proyectos e iniciativas que viene liderando la alma máter con la población excombatiente aquí asentada.

Cabe destacar que de la mesa principal también hizo parte la directora de Extensión y Proyección Rural de la institución de educación superior, Mercedes Saray Rojas. Una de las conclusiones del evento fue la necesidad de seguir generando este tipo de espacios de intercambio de ideas y reflexión, y la importancia que desde la academia se impulse la pedagogía para la paz.

En ese sentido Mario Pineda de la Universidad de Notre Dame, explicó que en el proceso de paz la negociación era entre dos partes: el Gobierno nacional y la guerrilla de las Farc, pero su implementación es con todos los actores del país, es decir, sociedad civil, academia, campesinos, indígenas, autoridades locales entre otros.

“La academia siempre es un lugar en donde se puede dialogar abiertamente sin ideologías polarizantes políticas, donde se puede hacer un debate basado en evidencias, en verdades demostradas, en fuentes confiables, lo que le da rigurosidad al debate alejado de las emociones políticas de otros espacios”, puntualizó Mario Pineda.

Explicó que en algunos puntos claves del informe que presentaron se ha avanzado, como por ejemplo, la dejación de armas y reincorporación, así como el establecimiento de la arquitectura del acuerdo en todas normas desde el acompañamiento internacional.

“Hay unos puntos que sí tienen unos retrasos importantes como el de las garantías de seguridad y protección para líderes sociales excombatientes que cada vez son más los asesinatos”, manifestó.

De igual forma añadió que otro punto que preocupa es el tema de participación política, porque no se ha cumplido con gran parte de las tareas encomendadas en el mismo. Como también el de reforma rural que aunque son de más largo plazo, ya es hora de que se avance para lograr resultados en 8 o 10 años.