Municipio del Dibulla le apunta al turismo con inversionistas locales

La comunidad dibullera viene adelantando inversiones que se perfilan como verdaderos atractivos turísticos, con el objetivo de ofrecer a los visitantes sitios de esparcimiento, donde el turista pueda disfrutar del paisaje marítimo y de paso, de la exquisitez de la gastronomía, ya que las condiciones están dadas y por lo tanto esta es una manera de sacarle provecho a los sitios que ofrece la naturaleza, en la que los visitantes se sientan a gustos sin tener que desplazarse a lugares más apartados.

La naturaleza ha dotado a Dibulla de diferentes lugares acogedores, que el nativo no ha sabido aprovechar. Es por ello, que hay que tener más sentido de pertenencia sin cerrarle las puertas al inversionista foráneo, lo cual genera mayor impacto de progreso, toda vez que con ello le proporciona ingresos a los propios sin tener que desplazarse a otros lugares en busca de nuevos horizontes, si todo está a la mano, lo que se requiere es un poco de decisión y poner en práctica proyectos en los que el municipio de Dibulla sea el lugar ideal para volver a nacer.

Los habitantes buscan brindar lugares naturales donde las personas puedan sentarse y disfrutar de las playas y la gastronomía.

 

Desde el corregimiento de Palomino hasta la boca de La Enea, hay una extensión de 50 kilómetros de playas virginales, libres de contaminación, donde el visitante se siente a gusto al momento de su arribo, lugar que vio nacer a Carlos Enrique Huertas Gómez, ‘El Cantor de Fonseca’, aparte de otros sitios que se han caracterizado por contar lugares que son aprovechados por los habitantes de la comunidad, entre ellos La Punta de los Remedios y su carnaval; Mingueo y el río Cañas; Río Ancho, Palomino y Las Flores.