Operador del acueducto en Riohacha presentó plan de contingencia por bajo caudal en la bocatoma

de los caudales de todos los afluentes hayan bajado a estados críticos, afectando la producción agropecuaria y poniendo en riesgo el suministro de agua en diferentes municipios, llamando la atención de los operadores de acueductos y de los Comité de Prevención del Riesgo de Desastres.

En el Distrito de Riohacha, la empresa operadora del acueducto ha venido realizando actividades tendientes a minimizar el impacto de la temporada seca.

Desde cuando se anunció la presencia del Fenómeno del Niño, la empresa Asaa programó y desarrolló trabajos de limpieza en la infraestructura de producción de agua, como la captación, canal de aducción, el desarenador y los diferentes módulos de la planta de tratamiento, con el fin de retirar sólidos.

“De los aspectos más importantes a desarrollar cuando se presentan estas temporadas secas es la activación de un plan de contingencia, que es la herramienta mediante la cual los operadores podemos enfrentar de una manera responsable y adecuada los efectos de este fenómeno buscando siempre un impacto moderado hacia los usuarios”.

Así lo explicó el ingeniero William García, gerente general de Asaa, quien se ha mostrado además preocupado por el descenso del caudal del río Tapia con promedios diarios de 100 litros por segundo.

Ante la inminente ocurrencia del Fenómeno del Niño y en cumplimiento del protocolo para manejo de emergencias, la empresa de servicios públicos presentó formalmente dicho plan ante los funcionarios del Distrito, designados por el alcalde para tal fin, en cabeza del secretario de Obras e Infraestructura, Samir Cardozo Solano.

Fue Cardozo Solano quien recibió la información detallada en compañía de los directores del Comité del Riesgo de Desastres, Shirley Iguarán; Ambiental, Jair Camargo; y de Servicios Públicos, Luis Dagoveth.

Por su parte el gerente técnico de Asaa, Felipe Gómez, estuvo acompañado por el director de Operaciones, Enrique Zimmerman; la jefe Jurídica, Andrea Gutiérrez y la coordinadora de Tarifas y Regulación, Diana Carrascal.

Durante el encuentro cumplido en el despacho del alcalde, se mostraron los diferentes escenarios en los cuales se podrían tomar decisiones para la distribución del agua en la ciudad. De acuerdo con lo planteado por Asaa, no sufrirá alteración la programación de los barrios donde se presta servicio un día a la semana.

Se presentó el plan de contingencia ante los funcionarios del Distrito, designados por el alcalde para tal fin.

“Este plan de contingencia se irá ejecutando en la medida en que las condiciones del afluente lo exijan y se considera la posibilidad de poner en operación el sistema de respaldo construido con pozos profundos en la Comuna 10 y en los sectores del Sena y del Batallón, salida a Maicao”, informó la empresa.

Esto ocurrirá si la situación se torna altamente crítica y según el gerente de Asaa, se cuenta con la planta de tratamiento de la Comuna 10, a través de la cual se podría ingresar agua tratada a las redes de distribución, pues ya existen las conexiones debida y se han realizado las pruebas necesarias.

Hay que señalar que el módulo del sistema de respaldo de la Comuna 10 para ser operado deberá ser recibido por la administración distrital y entregado a la operadora del acueducto para su funcionamiento.

En tanto el módulo compuesto por los pozos del Sena y Batallón están a la espera del pago de una servidumbre por parte del Distrito para la conexión de las redes, de acuerdo el anuncio hecho por el Vicepresidente de Findeter, en su reciente visita a la ciudad acompañando a la vicepresidenta de la República Marta Lucía Ramírez, y al ministro de Vivienda, Jonathan Malagón.

El plan de contingencia

Como plan de acción para afrontar este fenómeno, se analizaron posibles situaciones o escenarios dependiendo de los caudales disponibles aguas arriba de la captación o bocatoma del acueducto de la ciudad en el río Tapia.

Durante la ocurrencia del Fenómeno del Niño en años anteriores, se presentaron caudales demasiado bajos respecto a los períodos de estiaje normales. Sin embargo la situación fue manejable hasta el período de sequía en el 2016, donde se evidenciaron caudales cercanos a los 800 litros por segundo y donde se manifestaron diferentes problemas asociados al desabastecimiento de la cuenca.

Para activar las siguientes alertas (naranja y roja) se analizaron dos situaciones basándose en los caudales registrados y en experiencias anteriores de ‘El Niño’ (como la del año 2016) en las cuales el caudal llegó a tener 800 litros por segundo, generando serias dificultades aguas abajo de la captación.

Escenario crítico alerta naranja: cuando los caudales aguas arriba de la captación se encuentren entre 800 l/s y 1.000 l/s.

Escenario supercrítico o de emergencia, alerta roja: cuando los caudales aguas arriba de la captación sean inferiores a 800 l/s.

Condición del caudal entre 400 y 800 l/s: una vez alcanzado este rango, se limita el tratamiento de agua de manera continua y deberá hacerse de manera intermitente.

Dependiendo del comportamiento del represamiento del río, se enviará agua a la ciudad procurando garantizar 9 horas de servicio a cada uno de los 18 sectores hidráulicos de la ciudad. Esta situación obligará al abastecimiento complementario mediante la explotación de los pozos de agua subterránea disponibles en la ciudad (La Luchita, Guayacanal, Sena y Batallón) dependiendo de la necesidad y del comportamiento hidráulico del cauce.

Las capacidades de atención de estos pozos son: Luchita: 60 l/s; Guayacanal 70 l/s, Sena 80 l/s y Batallón 60 l/s. El agua de estos sistemas, luego de filtrada y clorada, deberá mezclarse con el agua superficial de tal manera que la relación no supere los máximos permitidos en la norma respecto a salinidad.