Propietarios de restaurantes ubicados en la vía nacional aseguran que se han ido “a pique” por la pandemia

Los propietarios de los restaurantes ubicados en todo el corredor vial en el municipio de Urumita, lanzaron un S.O.S. ante la difícil situación económica por la que atraviesan en la actualidad por el Covid-19.

Recalcaron que desde que inició la pandemia a mediados del mes de marzo, se ha venido generando una baja en las ventas de comidas típicas de la región, por lo que los propietarios aseguran que están a punto de irse a la quiebra, debido a que las ganancias producidas son pésimas.

Cristóbal López Morón, propietario de uno de los restaurantes y con más de 20 años de servicio, expresó: “Hemos tenido una baja en las ventas de comidas que ofrecemos a diario en Urumita, sobre todo a los conductores de tractocamiones que a diario transitan, así como a extranjeros y visitantes que llegan a nuestra población”.

“Pedimos al Gobierno nacional, departamental y local que nos auxilien y no nos dejen acabar con la única esperanza que tenemos, el fortalecimiento y nuestro sustento diario al vender nuestras comidas típicas”, expresó López Morón.

Indicó que antes de iniciarse el confinamiento obligatorio el rendimiento económico que obtenían con su trabajo  eran superiores a 500 mil pesos diarios hasta un millón de pesos. “Ahora el producido no pasa de 150 mil pesos, lo que quiere decir es que estamos invirtiendo más, endeudándonos más y no vemos nuestras ganancias por la difícil situación sanitaria en que estamos”, concluyó el comerciante.

Por su parte, Leonor Liñán Cuello, otra de las propietarias de restaurantes en la vía nacional, comentó que tuvo que cerrar su negocio por el Covid-19, y pese a que está laborando desde su casa para mantener la clientela, las ventas no son como las de antes.

“No me siento con ánimos de seguir hasta que todo vuelva a la normalidad, ya que estoy perdiendo al invertir lo poco que me gano en la preparación de las comidas. Cuando tenía el negocio abierto se veía la entrada de turistas al Departamento, pero ahora los resultados se ven a simple vista”, sostuvo la propietaria del restaurante.

Asimismo, añadió que también deben pagar la nómina de empleados, y que debido a la difícil situación, han prescindido de sus servicios y  se han quedado con un solo trabajador.

Por último, Rosalía Robles señaló: “Nos sentimos graves, ya que de aquí es que depende el sustento diario de muchas familias y de la mía, y a raíz de esta pandemia a duras penas nos hemos podido mantener”.

Y añadió: “Pedimos al Gobierno local que nos ayuden y así nos sentiríamos satisfechos de poder abrir con el debido proceso de bioseguridad, pero ahora estamos abiertos a medias y esto nos ha llevado a disminuir el número de empleados”.