Un diamante en el barrio Aeropuerto de Riohacha

Con entusiasmo, alegría y valentía expresa su nombre Moisés López Rodríguez, un niño de tan solo 6 años de edad, que nació en la clínica renacer de la ciudad de Riohacha, el 22 de junio del año 2014, orgulloso de ser guajiro y de vivir en esta tierra multicultural y llena de riquezas. Sus ojos tienen un brillo que irradia felicidad y su pequeño cuerpo extrovertido habla por sí solo, sobran las palabras cuando interactúa con las personas, le da color a la vida y su discapacidad pasa desapercibida para él.

Moisés, es un niño que nació sin pelvis, y sin cadera, ¡sí señor!, así como se los estoy contando, y ver la efusividad y emoción como se expresa, quien lo escuche cree que es una persona mayor, que ha vivido muchos años y experiencias, pero solo es un niño lleno de sueños y esperanzas que hoy a su corta edad nos da enseñanzas, ejemplo de vida y superación.

Vive en una humilde vivienda de barro, techo de zin y piso de arena, pero vive feliz, su rostro es testigo de ello, no ha ido a una escuela, ya que por su discapacidad no lo han recibido, pero, esto no ha sido impedimento para aprender; ya sabe leer y contar hasta el número 20, le encanta cantar y bailar. Aún así, hay algo que añora con pasión y es estudiar, prepararse para salir adelante y ayudar a sus padres. Su deseo de superación no conoce barreras y su meta es llegar lejos en la vida.

Su progenitora de Moisés, dice “el alcalde, José Ramiro Bermúdez, ha venido dos veces, a visitar a Moisés, le dijo que le iba a regalar una table para que iniciara sus clases virtuales y también, estamos esperando nuevamente la visita de la secretaria de educación municipal, pero ya han pasado tres meses y nada de nada”.

Leidys Rodríguez, la mama de Moisés, recuerda hoy, como si fuera ayer, cuando le dijeron ocho días antes para el nacimiento de su bebé, que él flotaba de forma anormal y después de un examen, le manifestaron que no se le movían las extremidades; para entonces Leidys se llenó de sabiduría y conciencia de lo que le tocaba vivir.

Rodríguez, recuerda que “Moisés, nació un domingo en la mañana por cesárea, y cuando le entregaron su bebé, confió en la voluntad del señor y entendió que tenía un gran compromiso, el cual asumía con toda fortaleza y sabiduría”. Describe a su hijo como “un niño muy inteligente, inquieto, analítico, amoroso, entusiasta, es mi motor de vida”.

Como todo niño de su edad, se emociona cuanto llegan las visitas a su casa, cuando ve una cámara enseguida se alista y coloca su mejor pose y orgulloso de su cuerpo se muestra tal cual como es.  Se sube y baja de su silla triciclo, la cual fue donada por una fundación, con gran agilidad y destreza, y ante la carencia de todo, en la mente de Moisés es como si no le faltara nada, solo se preocupa por la table que le prometió el alcalde José Ramiro Bermúdez, que aún no le llega. Para poder avanzar en sus actividades académicas. Todo lo pregunta, ¿eso qué es? y para qué es?, y también expresa amplia y claramente cuando no quiere hacer algo que se le pide, no quiero mamá…, eso no mamá… con gran autonomía, respeto y autoridad.

El niño por su condición de discapacidad, debe usar permanentemente (de por vida) pañales desechables, según su mamá, utilizan siete pañales diarios etapa I, situación bastante difícil, ya que por su condición económica no cuentan con los recursos disponibles para tener los pañales de manera oportuna y a tiempo, sin tener que estar dependiendo de la caridad de las personas.

Cabe recalcar que en el barrio Aeropuerto de la ciudad de Riohacha, no solo se encuentra el caso de Moisés, también hay varios casos de personas con diferentes discapacidades como: Distrofia en las piernas, Síndrome de Down, Insuficiencia cerebro – vascular. Familias con las cuales se estará trabajando y se les estará informando, para que conozcan un poco de las carencias de muchos.