12 de octubre y Resistencia Indígena

´En varios países de América, todos los años por venir, se conmemora el 12 de octubre como Día de la Resistencia Indígena, los pueblos originarios lo asumen por cuanto vienen tomando conciencia de que había que cambiar el llamado Día de la Raza o del descubrimiento por ser expresión de la carga ideológica racista que se arrastra desde las épocas de la conquista y colonización.

El término raza, ha dado pie a través de la historia a la discriminación racial y al prejuicio étnico. Los biólogos cuando hablan de raza, se refieren a un grupo de seres vivientes con ancestros comunes. Es una clasificación convencional que se ocupa de algunas características, tales como la corpulencia. El color, la estatura; pero que no tiene que ver nada con la inteligencia, aptitudes y la presunta superioridad de unos hombres sobre otros. De igual manera, es absurdo que se entienda la existencia de razas puras por cuanto el proceso de mestización comenzó hace muchos años.

Por otra parte, los hombres acosados por intereses de todo tipo: económicos, ideológicos, de dominación y colonialistas han querido confundir de forma voluntaria las implicaciones biológicas del término con capacidades mentales, inteligencia, de creación cultural y adelanto tecnológico.

Se reivindica, por el trabajo de organizaciones y sus representantes, la presencia histórica de las etnias en sus territorios. Así mismo, abre la real posibilidad, para seguir resistiendo ante los embates de la transculturación, discriminación, explotación y globalización en todas sus manifestaciones. Resistir es plantearse un proyecto de vida social, comunitario manteniendo aspectos fundamentales de su identidad originaria y convivir con personas de otras formas de ser y de otros modos de vida.

Resistir, es exigir respeto por su cultura y proceso civilizatorio. La resistencia valora lo que son los otros y su propio mundo. La otredad, alteridad, el respeto a la diferencia. Cuando un colectivo se resiste implica no entregarse a esquemas socio-culturales, ideológicos, políticas populistas de dominación y alienantes. La resistencia de los pueblos no niega el intercambio cultural necesario entre sociedades diferentes. Es la sana convivencia societaria y la armonía que debe prevalecer entre seres humanos racionales.

Es la Interculturalidad, entendida como la interinfluencia creadora entre pueblos culturalmente diferentes.

La unidad en la diversidad. El diálogo y la comprensión mutua. El equilibrio entre partes que tienen su especificidad histórico-cultural y social. La conversación civilizatoria. En otras palabras, aprender a vivir con los extraños que cuando los conozcamos a lo mejor ya no serán extraños. Que en este mundo no hay seres humanos superiores ni inferiores. Esta es la esencia de la búsqueda del Día de la Resistencia Indígena que hoy se conmemora en muchas partes de América Indígena.

En Colombia y Venezuela se celebran actos de gran trascendencia para reflexionar sobre nuestro destino, evaluar los alcances de las políticas oficiales y analizar el trabajo de los dirigentes y organizaciones representativas. Visualizar nuestro futuro. Otros actos son de Reafirmación Étnica y de encuentro entre hermanos indígenas, mestizos y no indígenas como el que se realiza en la Comunidad Intercultural Alitasía en la Guajira venezolana desde hace 30 años.

Alitasía, es una referencia intercultural en América. Las posiciones también plantean que no hay nada que celebrar ante un hecho histórico de genocidio. En esta fecha, también es importante recordar lo referente a los derechos específicos de los pueblos indígenas que ahora toman mayor cuerpo cuando la Organización de las Naciones Unidas (ONU), aprobó la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas del Mundo. Un instrumento jurídico internacional para seguir resistiendo y luchando por los derechos humanos indígenas.

Tenemos espacios políticos para hacer sentir nuestra voz y ocupamos jerárquicas posiciones en entes públicos para trabajar para que se cumplan los derechos de nuestros hermanos. Ya no tenemos que reclamar a los no indígenas, ahora toca reclamarnos a nosotros mismos.

Corresponde pedirles cuentas a los indígenas que ocupan cargos en el Gobierno nacional, regional y en las Alcaldías. Buena oportunidad y buena prueba para quienes siempre han sido señalados como incapaces de ser gerentes de organismos para el desarrollo y bienestar de sus pueblos. Ya no toca quejarse de que no le han dado la oportunidad de demostrar lo contrario.

El 12 de octubre del 2019, el cielo étnico se nubla de desesperanzas, promesas, engaños y violación de los derechos humanos de los indígenas, pero continuamos en la lucha y resistiendo por estos 527 años.