A la memoria de dos amigas de mi vieja

Los acontecimientos que inspiran mi reflexión trajeron a mi mente la canción titulada ‘Paso a paso’ de la autoría de Idelfonso Ramírez Bula que ‘Poncho’ y Emiliano incluyeron en el LP ‘Mi canto sentimental’ en el año 1973, a la cual corresponde el aparte que transcribimos preliminarmente.

Evidentemente, como dice ese canto, a mi vieja y a mi viejo les debo además del ejemplo, las consideraciones, el cariño y el aprecio que siempre correspondí a dos mujeres que fueron hilo hasta el Carreto y han partido para siempre en las últimas setenta y dos horas, me refiero la visita de la parca para llevarse consigo a los aposentos celestiales a Bertha Rois Pichón primero y a Basílica Brito Campo después, coincidencialmente dos damas caras a los afectos de mi familia por potosinas y poderosas razones.

Respecto de Bertha, era hija de ‘Ramoncito’ Rois, un próspero comerciante y compadre del alma de mi abuelo, me contaba mi vieja que aquel le llevaba el dinero y mi abuelo le compraba las cosechas de maíz en toda la región, Bertha era madrina de mi tía Nelis Medina, su hermana ‘Meme’ que vive en Miami es la madrina de Amylkar mi hermano y fue ella quien le colocó el nombre, mi madre llevó a la pila bautismal a un niño de Bertha que falleció en sus primeros años, me contó Gilma Q.E.P.D que fue Raúl también fallecido quien le “echó agua” a una hermanita nuestra que falleció pequeña, por su parte Adalberto, otro de sus hermanos era uno de los dos padrinos de Álvaro mi hermano, fue mi casa y la de mis abuelos por parte húmeda, también la casa donde todos, los viejos y los jóvenes llegaban y se alojaban en Monguí, entre ellos, Leodegar, Carlos, Ruth, Pasito, ‘El Negro’ y muchos más porque eran bastante, todavía falta porque el viejo Ramoncito tuvo a Rita Antonia Q.E.P.D, una hija con una tía de mi papá, suficiente motivo para que la partida de esa persona cálida y atenta nos duela a todos en la casa, ella, Carlos su esposo y toda su gente estuvieron siempre en los buenos y los difíciles momentos con nosotros.

Igual nos duele y sentimos mucho de todo corazón el fin del periplo vital de Basílica, nunca la vi en mi casa en tiempos de fiesta pero ante cada calamidad su llegada era ineludible y nosotros en las de ella, con Gina Gamez tenían la fama como las más puntuales dadoras de pésame de toda la región, ella se va y nos queda Gina, paradójicamente no podemos acompañar a sus hijos a llevarla a su última morada por las circunstancias conocidas, era un ser humano especial, cálida, servicial y muy familiar, con ella nos unían unos vínculos afectivos de profundas connotaciones porque su hermano Miguel Campo Brito, un caballero del campo y de los gallos que dejó su huella en las nuevas generaciones monguieras, era esposo de mi tía Chuna, su hermana Josefa Brito Campo ya fallecida era la mujer de mi tío Luis Eduardo Medina y mi prima Brígida Acosta es la cónyuge de Javier, hijo de Basílica; en consecuencia son múltiples las razones para que la familia asuma como suyo el hecho luctuoso que afecta a toda su familia, solo nos queda orar por su eterno descanso y para que el altísimo la tenga en un lugar especial y coronada de gloria, Es evidente que la vida es muy corta pero los recuerdos son especialmente perennes, se quedan allí en el corazón de todos aquellos quienes fuimos acreedores de los afectos de aquellos que se han ido para siempre.  

Rogamos a Dios Que les envíe a estas familias, a mis primos y a mis primas el bálsamo de la resignación ante la primacía de la brutal realidad y el imperativo de entregar a Él lo mejor que tenían en obediencia a su Santa voluntad y a lo que ya ha previsto la santa escritura.

Los sentimientos de gratitud habrán de sustituir nuestra presencia en las respectivas honras fúnebres.