¡Ajo!

¡Ajo!, interesantes los proyectos de pavimentación de la tenebrosa trocha de La Palizá, que conozco muy bien y sufrí bastante transitándola, que une a Codazzi con Aguas Blancas en donde grandes y poderosos terratenientes se verán beneficiados, pero que acortará notablemente el tiempo de cualquier conductor que vaya especialmente para Barranquilla saliendo de Codazzi, porque de La Jagua ya prefieren irse por Bosconia, lo mismo que la pavimentación a Las Casitas – Los Cachos, donde también se beneficiarán ricos hacendados.

Ambas descansan un poco y disminuyen la tremenda congestión de carros de la incómoda vía La Paz – Valledupar, 12 kilómetros que a gritos piden una doble calzada y que a ningún gobernador le ha dado la gana de meterle el diente, siempre con excusas pendejas por no decir otra cosa. Nunca he podido entender esa renuencia, pues este tema lo he tratado desde esta columna y personalmente me acuerdo cuando al gobernador Lucas Gnecco hace 30 años, le dije: “Luquita, haz el esfuerzo de la doble calzada a La Paz” y recibí una respuesta sincera pero pesimista: “ojalá yo pudiera hacer eso José, pero no hay plata”, no se me olvida, cuando ha debido de decirme vamos a estudiarlo, vamos a ver que se hace, voy a hacer la diligencia, pero no, no se puede, pero si se pudieron hacer otras vainas bien caras. Como siempre el famoso cuento nuestro, “no se puede, cuesta mucho” y ahí está esa vía con más de 50 años de uso, transitada al máximo, sin ponerle la mano. Gobernador Ovalle, todavía se puede, todavía usted se puede llevar el mérito de comenzarla o dejar en el presupuesto del año entrante una buena partida para hacerla, señores diputados y concejales, rompan la mala fama que tienen de no hacer nada, sino recibir un buen sueldo y por iniciativa propia aprueben esa partida, justifique su estadía y déjennos ese grato recuerdo.

Contrastan la construcción de esas vías con el abandono y deterioro que de mala fe, digo yo, está la trocha el Seminario – Los Besotes, que el alcalde ‘Tuto’ Uhia y el gobernador Ovalle se han empeñado en no mirar con el cuento cruel, si cruel, de que no le ponen la mano porque benefician al Colegio Bilingüe La Sierra que es de ricos. Vaya mentira más boja, semejante falacia, ricos hay en la trocha La Palizá – Aguas Blancas, Las Casitas – Los Cachos, ahí si hay poderosos e influyentes, pero está bien, la vía los necesita y el interés general prima sobre el particular, por eso, es necesario que los arhuacos tengan una vía digna hasta Los Besotes, aunque haya que pasar por La Sierra, que ya construyó con su recurso el puente sobre El Capitanejo y un buen tramo de placa huella, pero que también el colegio y los padres de familia pagan impuestos y sueñan con una buena vía. Soñar no cuesta nada, pero cuando son agradables son sabrosos, lo grave es despertar y ver que todo es un sueño.

Alcalde, de qué manera le pedimos que siquiera visite esa vía y vea que es verdad, vaya para que se le destrocen los carros pero que a usted eso no le importa porque son oficiales y por ello no paga repuestos ni mano de obra como nos pasa a todos los que transitamos esa vía, que si tenemos que pagar.