Al doctor Bruce Mac Master, director de la Andi

Apreciado doctor Bruce Mac Master. En octubre del año 2012, el Dr. Juan Manuel Santos Calderón lo encargó de la Alcaldía de Cartagena, por razones que le permite la ley, por ausencia definitiva del titular, este, le hizo a la ciudad, un reconocimiento al nombrarlo a usted como tal, a buen cálculo y ojo político, del expresidente, que no da pasos en falso. Eso le sirvió mucho a Cartagena y nos sirve hoy, para apoyarnos en la historia y en las gratitudes como base de las justificaciones. 

Créame Dr. Bruce, que para entonces, registré su designación con mucha satisfacción, por tratarse de una persona conocida, honesta y con un apellido con quien me ligan nexos colaterales, familiares, y por lo mismo, de consideración y aprecio, suficientes para considerar que Cartagena, había caído en buenas manos, como en efecto así fue. Hoy, mi misiva obedece, a otra preocupación más grande aún, y la motiva, el observar el silencio casi absoluto de la institución que usted representa, ante los desórdenes generados por una corriente política, conocida de autos, y que nada menos y nada más, representa el mayor peligro para la supervivencia de nuestra vida republicana. 

Además, ponen en peligro, la base motora de la economía de la nación, representada en la Andi, que compendia el gran volumen de todas las industrias del país, que constituyen el corazón de la economía nacional.

Ustedes como institución que las agremia, son el punto de referencia, que nos permite tenerlos como barómetro para saber hacia dónde va el desarrollo de la nación, como también para conocer de primera mano el estado de ánimo empresarial de los asociados, cuyo silencio nos preocupa y crea dudas e incertidumbres. El país desea saber hacia dónde vamos, y a que le apuntamos o le apostamos. 

La entidad que usted representa fue fundada el 5 de julio de 1949. Se ha ganado la confianza nacional sobradamente, y de esa fecha al día de hoy, siempre se lució por ser la defensora de los gremios, de la propiedad empresarial, que es la que genera empleo al país, que educan y obligan a tener una mano de obra calificada, progreso, desarrollo integral del individuo, y afina el concepto de competitividad para estar en cualquier escenario del mundo en franca lid de competencia. 

Conozco su entidad, Dr. Bruce, muy del alma, del Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena, de la cual fui su rector, Bolívar Sucre, por muchos años, por lo que me preocupa la suerte de ambas, que están ligadas a un cordón umbilical en busca de la excelencia en la educación y en formación profesional, para la obtención de manos de obras calificadas dentro de un ejercicio de ética y moral como principios fundamentales para edificar una sociedad anticorrupta. 

Todo esto para decirle que la vocación de la Andi y el Sena no deberían ser tocadas jamás, por políticas adversas para cual fueron creadas, y menos, para que se conviertan en una plataforma de las doctrinas comunistas o, las ambiciones de la izquierda. Para tal efecto, es urgente, le solicito amablemente y a nombre del querer colectivo, le hable a la nación y ojalá lo hiciera por RCN, que pertenece a la organización Ardila Lule, la que muchas cosas buenas le aporta al país, y que seguro, hace parte de los asociados a la Andi. Además, es netamente colombiana. 

Doctor Bruce, yo me supongo que ha notado que el país está cambiando su ruta política de navegación, y apunta su proa hacia un pedazo de la América insular, Cuba, con la intertropical Venezuela para asociarse a un sistema de gobierno, que discrepa abismalmente del nuestro, con una estructura política y económica nefastas que, de prosperar, destruirían todo lo que se avanzó en Colombia. 

Queremos, por tanto, conocer su posición frente al narcotráfico, a la siembra de coca, al empleo del glifosato. Cuál es el sentir de los empresarios ante esta situación de turbulencias sociales y qué piensan plantearle al gobierno y qué tipo de respaldo se van a causar…