Asociaciones mutuales

Alguna vez le escuché a Gabriel García Márquez que uno no es donde nace sino de donde empieza a enterrar sus muertos. Así las cosas, dentro del cooperativismo surgen las asociaciones mutuales por la necesidad que siempre ha tenido el ser humano de dar sepultura a sus seres queridos.

La primera que surgió en Colombia fue en Bogotá en 1873 con el nombre del socorro mutuo. Pero inicialmente no empieza como organización mutual. Era un grupo de vecinos que alrededor de la solidaridad y con ayuda del párroco crearon un fondo para cumplir con darle cristiana sepultura a sus seres queridos. Desde entonces la normatividad colombiana le ha venido inyectando nuevas herramientas, nuevas fuerzas y normas al sector.

Igualmente, las mutuales en Colombia también se han ido consolidando; los datos estadísticos nos dicen que hay en el país 138 con 275.000 asociados y más de seis mil empleados.

Ciertamente, el marco normativo de las organizaciones mutuales es el Decreto 1480 de 1989 donde se regula la constitución funcionamiento, operación, rendición de informes, sus mecanismos de control, seguimiento y vigilancia. Asimismo, la entidad que la vigila es la Superintendencia de economía solidaria.

En su Artículo 2º encontramos la Naturaleza: “Las Asociaciones Mutuales son personas jurídicas de derecho privado, sin ánimo de lucro, constituidas libre y democráticamente por personas naturales, inspiradas en la solidaridad, con el objeto de brindarse ayuda recíproca frente a riesgos eventuales y satisfacer sus necesidades mediante la prestación de servicios de seguridad social”. 

Como se puede observar, las personas que constituyen una empresa de estas son muy visionarias al crear otras líneas de servicio que se pueden generar dentro de estas asociaciones: prestar servicios de turismo, médico, especialistas, medicina, cultura y recreación para sus asociados y cumplen un papel muy importante para las familias colombianas que participan de estos procesos debido a que la cultura de los seguros está cogiendo mucho auge. En la mutual el aporte por una persona para acceder al seguro pre-exequial es de $2.500 mensuales. Por lo tanto, una familia conformada por 5 personas pagaría al mes $12.500 quedando totalmente cubierta en caso de que alguno fallezca. Nótese que si fallese un ser querido se requiere el cajón, sala de velación, cremación, café, misa, gastos de cementerio, transporte en carrosa fúnebre del finado y la familia; que pueden sumar entre 5 millones y 15 millones de pesos. 

Para concluir, pienso como lo hacía nuestro nobel de literatura pero también creo que el primate simio pasa a ser primate humano cuando comienza a tapar con piedras a los cadáveres de sus seres queridos para que no fueran devorados por las aves de mal agüero. Por lo general, como ocurre muchas veces cuando surge esta calamidad familiar casi siempre nos coge sin dinero. Entonces se vuelve todo un calvario este ritual. Por lo anterior, Ahora que estamos en esta pandemia podríamos pensar en activar a estas asociaciones afiliándonos y contribuyendo en algo a que se active nuestra economía desde el cooperativismo.