Aullidos fiscales

Un nuevo viento implica “pureza” y mejor ambiente, eliminación de impurezas y creación de un mejor control. Pero si esta pasa, dejando aún más, la estela gris, dejaría una amargada y desolada desilusión como otras del pasado.

Aquellos envalentonados posesionados, muestran sus colmillos de mandato a quienes año tras año, de elección en elección, han venido ejerciendo reinados sin que se sienta protección a los desvalidos de poder que sienten persecuciones, intimidaciones y señalamientos, por su único deseo y sueño de tener una sociedad más democrática y en derecho. Con esa expresión de feroz cacería, intentan hacer creer a los impolutos oyentes y lectores, que ahora si van a arrasar con los quistes de la corrupción y el abuso de poder, incrustados en nuestras entidades públicas.

La elección de contralores escolares, propuesta creada por la Contraloría General de la República, delega a estudiantes de los grados décimos, sin formación fiscal financiera ni blindaje asesor, lo que este ente controlador nacional nunca ha realizado, preguntar y vigilar ¿en qué se gastan los rectores los recursos de gratuidad girados por el Gobierno nacional?¿Cómo se eligen los representantes del Gobierno escolar? ¿Cómo se contrata al contador público de la escuela? Algunos eternos.

Las respuestas a estos y más interrogantes, solo se consiguen en campo, es decir, ir a las escuelas públicas del Departamento con un grupo transparente versado fiscalmente, conversar con los estudiantes, con el padre de familia, con el docente de aula, quienes la única y real realidad de la escuela. Esos “retoños” fiscales palidecen ante intimidaciones, presiones y persecuciones académicas, por quienes tienen supremacía jerárquica sobre ellos. Ellos deben vigilar y solicitar información de gasto del presupuesto escolar, defensa de los derechos de los alumnos y seguimiento a la alimentación escolar. Mandar corderos a la guillotina escolar.

El llamado es a no dejar morir el deseo de quienes sueñan un país y departamento lleno de igualdad y oportunidad libre de corrupción. Desde un escritorio jamás se hace control y menos si pedimos información a quien no le interesa. Siento que seguiré viendo lobos descuartizando ovejas y otros intentando arrancar un pedazo a una luna llena.