AUV, muy buen familiar

Por Elimenes Brugés Guerra

Cuando decimos que alguien es “buen familiar” queremos decir que ese alguien se preocupa, vela y protege a su familia, por encima de todas las cosas. De Álvaro Uribe Vélez se podrá decir de todo menos que no es un buen familiar. No solo lo ha demostrado, sino que lo ha dicho  siempre y por todos los medios posibles. Por ejemplo, el 21 de abril del año 2002 dijo al diario El Tiempo que él respondía “por mi padre, por mi madre, por mis hermanos, por mi mujer, por mis hijos y por mí”. Allí queda retratado el talante de Uribe. Que buen familiar.

No solo lo ha dicho sino que lo demuestra con hechos. Por ejemplo, a su hermano Santiago lo ha protegido siempre así lo acusen de crear y liderar desde la hacienda La Carolina el grupo criminal denominado ‘Los doce apóstoles’, asunto que ya casi aterriza en juicio; ni siquiera cuando duró alrededor de dos años presos por lo mismo, Alvarito siempre defendió la inocencia de  su hermanito. Y cuando Santiago resultó herido en la hacienda ‘Las Guacharacas’ en el episodio en que murió su padre, hizo hasta lo imposible por sacarlo de la zona para que recibiera atención médica sin importarle un comino que el helicóptero utilizado fuera el de Pablo Escobar. Al fin y al cabo, Pablito le debía favores por aquello de las licencias cuando dirigía la Aerocivil. Primero la familia.

También demostró que era muy buen familiar con su primo segundo Mario Uribe Escobar, quien fue su mano derecha y  persona de alta confianza y estimación en casi toda su vida pública. No dudó, por ejemplo, en enfrentarse a la mismísima Corte Suprema de Justicia cuando le imputó (a Mario) cargos de parapolítica, hechos por los que terminó condenado a 90 meses de cárcel. Desde entonces las relaciones con la CSJ no han sido buenas, pero siguen siendo muy buenas con Mario. Tanto, que según el diario El Espectador del 17 de agosto de 2020, en las 1.554 páginas de la providencia de la CSJ que determinó su prisión domiciliaria, aparece mencionado el nombre de Mario Uribe Escobar 49 veces. Y esto que desde que entró a prisión, se retiró de la vida pública. Pero, lo dicho: Primero la familia.

Buen familiar si es, pero sobre todo, buen padre. No hay que ver sino cómo hizo crecer económicamente a Tomás y a Jerónimo, o Tom y Jerry como les dicen algunos. Simplemente hablando con el alcalde de Mosquera (Cundinamarca), y con el director de la Dian, subalterno del ministro de Hacienda Zuluaga, convirtió a sus hijos en los Reyes Midas de Colombia, cambiando el uso de unos terrenos que pasaron de “uso rural” a “uso industrial” en par patadas, con lo que de 33 millones de pesos pasaron a costar 3.000 millones en solo dos años. El valor de los terrenos subió tanto porque allí, precisamente allí donde los muchachos compraron el lote, se autorizó la Zona Franca de Occidente. Y los muchachos que montaron una empresita en el 2003 con diez millones de pesos, en el 2010 tuvieron ingresos netos de 42.000 millones. Todo lo que puede hacer un buen padre.  

Y ya por último, si alguien tiene dudas de lo buen familiar que es el presidente eterno, su primera expresión cuando le informaron de su detención domiciliaria fue: “Me duele por Lina”. No pensó en el Centro Democrático que quedaba huérfano de padre, ni en su protegido Iván, ni en el resto de colombianos. Solo pensaba en Lina. Lo dicho, muy buen familiar.