¡Ay, mi guajira!

La mejor expresión de la novela ‘Cien Años de Soledad’ de Gabriel García Márquez se sigue viviendo en La Guajira. Definitivamente la península es Macondo, claro si la abuela de ‘Gabo’ era guajira, de acá aprendió a conocer el verdadero Macondo que describe magistralmente con esa pluma mágica su laureada obra literaria.

Si, La Guajira no ha salido de esas costumbres macondianas. Lo que aquí sucede no ocurre en ninguna otra parte del país. Solo quedan vestigios de supervivencia de ‘Lo que el Viento se Llevó’ donde los actores Clark Gable y Vivien Leigh, inmortalizaron este film. Sí, lo que el viento se llevó: entereza y carácter de esos guajiros de antaño, hombres valientes que se enfrentaban a cualquier situación, principios y valores que hoy de eso casi nada queda, sentido de pertenencia, sinceridad y amistad que hoy fueron botados a la basura.

¡Ah, se me olvidaba! las bonanzas que ha tenido el departamento: la de las perlas, contrabando, comercio con Las Antillas, café, marimba, gas, carbón, comercio con Venezuela cuando el bolívar era moneda fuerte y la de grandes hombres profesionales que le dieron lustre a La Guajira.

Con tantas bonanzas, incluida la agropecuaria, hoy estamos en una nueva bonanza, la de la miseria y canibalismo. La envidia es más silvestre que el trupillo y con ella nos atravesamos como mulas muertas al desarrollo y a quien quiera escalar peldaños en la vida nacional.

Acá sufrimos de varios síndromes: El del avestruz, sapo, escorpión, cangrejo, serpiente y luciérnaga. Increíble, solo sucede en La Guajira: los tóxicos andan es pendiente de arremeter contra todo lo que a ellos les huela mal, bueno pero a ellos nada les acomoda y todas sus malquerencias las expresan por las redes sociales y los de los síndromes se inventan toda clase de películas, llevándose con sus propios intereses hasta la misma institucionalidad; se presentan  de manera asidua quejas contra nuestro gobernador, andan siempre pendientes del mínimo error que cometa el gobernador para como gallinas cacaraquear el huevo y así sucesivamente, pero eso sí, no dijimos nada ante los atropellos del Gobierno nacional –en especial el de Santos, que nos dio hasta con el balde– ante el abandono. Nos encanta revolvernos en el lodo de la mediocridad y en la caca de la corrupción.

Solo sucede en La Guajira. En 8 años no se construyó ni un kilómetro de carretera y es más de los 32 kilómetros que le corresponden al Departamento desde Cuestecitas a La Florida, que es un camino de herraduras, los diferentes gobernadores no le hicieron ni un reparcheo y eso que manejaron regalías por el orden de los 9 billones de pesos. La Guajira cuenta con las peores carreteras en Colombia, solo muertes y accidentes son las noticias que recibimos.

Solo ocurre en La Guajira. Donde el Puente Moreno, llevo en construcción desde el año 2012 y apenas lo terminaron en el 2019. Donde se hizo un empréstito en dólares para solucionar el problema del agua y no pasó nada. Donde en 8 años no se generó una política de empleo ni se hicieron inversiones en el sector agropecuario, entre otro tipo de situaciones. ¡Qué desastre nuestra guajira!