Bonanzas guajiras fallidas

Repasar como alguien que me dijo que cuando estamos en esos segundos postreros ante de partir hacia el más allá, hacemos un repaso de nuestras vidas en un instante y visitamos a nuestros seres queridos al mismo tiempo; hoy antes está situación socioeconómica que vive La Guajira, es bueno hacerlo cuando sentimos que nos encontramos ante un camino oscuro sin salida, en un oscurantismo que no sabemos hacia dónde vamos y que lo único que vemos son problemas; la inseguridad es cada día más palpable, la muerte acecha nuestras calles, el hambre y las ruinas es nuestro pan de cada día; la noche se nos alarga y el día se nos achica, el hecho de estar inmerso en esta pandemia a muchos desespera y hace que tomen malas decisiones; la frontera improductiva, cuando el Guajiro siempre ha vivido es de ella; la verdad es que en estos momentos, vivimos como un barco perdido en la deriva de las mareas, averiado en su motor y con un timonel que se mueve según el viento; la presencia del Estado en sus diferentes expresiones territoriales es ínfimas, no se percibe; la percepción son los problemas socioeconómicos, sin alcanzar a ver esa puerta que se abra y alguien diga: “esta es nuestra opción”. Es eso lo que hoy nos eleva y nos obliga a meditar, reflexionar, a repasar.

Al hacerlo nos damos cuenta que hasta el momento no hemos aprendido la lección de cuál es el camino que nos llevaría hacia nuestro desarrollo, progreso y bienestar con evolución; siempre en cada ciclo de bonanza, el mismo principio, la misma transición, el mismo final; una oportunidad, el despilfarro como si la vida fuera solo el mismo momento, como si se estancará y no evolucionará hacia otros escenarios y luego del despilfarro, el final es ruinas, fracasos, hambres, desidias, necesidades y darse cuenta que esa bonanza lo único que dejó fue sombras negras, un buen recuerdo que cada día se convierte en un mal recuerdo.

Comencemos con la primera bonanza guajira, la única primavera económica que ha tenido verdaderamente, porque la elevó a ser una gran nación indígenas, que fue primera que el imperio colonizador español, que fue primera que está nación que nos gobierna ahora; una gran nación indígenas wayuú, que iba desde la Sierra Nevada de Santa Marta hasta la Península de Paraguaipoaen, Venezuela.

Esa gran nación indígenas wayuú pertenecía a un gran Mercado Natural Caribe, donde se hacían intercambios comerciales al principio con otros grupos de indígenas de las Antillas Mayores y Menores, Panamá y otros pueblos indígenas de lo que hoy se conocen con el nombre de Colombia y Venezuela, Mercado Natural Caribe que hoy permanece más como un fantasma.

Luego con el tiempo con la llegada de los conquistadores europeos entre ellos corsarios y piratas, es más el primer pie de un colonizador español en la América Continental fue en La Guajira, en el Cabo de la Vela entre Alonso de Ojeda y el gran cacique Coquivacoa y fue debido a ese gran Mercado Natural Caribe que lo condujo a llegar a nuestra costa.

Tiempos después, luego de la independencia dada por Bogotá gracias a la batalla de Boyacá, en los años de 1828 y luego en 1835; llegó la bonanza guajira del Fondo de Gratificaciones, que fue uno de los fondos del proyecto de conquista de Bogotá para la tierra indomable de los Indígenas salvajes de La Goajira, así como se escribe La Goajira. Fondo que dio su fruto a finales de los años del siglo XIX y principio del siglo XX con una figura fulgurante Indígenas como fue el indio José Dolores, que con el culminó el proceso de sometimiento al establecimiento Bogotano de los grandes bravos y guerreros caciques wayuú mediante prebendas y recursos públicos del Estado y el uso del poder de las armas.

Luego más contemporánea, una bonanza siniestra, ilegal y funesta para nuestras familias guajiras como fue la bonanza marimbera de los años 70’s y 80’s del siglo pasado, que lo único que nos dejó fue nuestros muertos en los cementerios y el mismo círculo vicioso de siempre.

La bonanza más actual que ya amenaza con terminarse ya sea por el precio a nivel internacional o porque muchas naciones están dejando de comprarlo por los efectos que produce para el cambio climático como es el carbón del Cerrejón, que nos está dejando también el mismo círculo vicioso de siempre.

Ya empieza una nueva bonanza guajira como es la de las energías renovables solar y eólicas; ya según declaraciones de noticias nuestras, ya está regando nuestro suelo con nuestras sangres y el cementerio con nuestros muertos; ya empieza el mismo círculo vicioso de siempre.

¿Cuándo empezaremos a despertar nuestras consciencias?, ¿Cuándo empezaremos a estudiar y analizar a nuestra historia para comenzar a cambiarla?, ¿Cuándo comenzaremos a cambiar ese círculo vicioso por uno virtuoso, que siembre y rige nuestras riquezas entre todos nosotros, para nuestros bienestar, progreso y desarrollo?, ¿Dónde están esas mentes visionarias que nos conduzcan a ese camino?, son buenas preguntas para aquellas mentes que con estas letras que escribimos, ojalá enciendan esas luces que alumbren esta oscuridad que nos atormenta y que no nos deja ver nada.