Capitalismo Vs mujeres

En estos últimos días, los impactos del Covid-19 golpea al capitalismo, pero en mayor grado a las masas populares y particularmente recae sobre las mujeres, la mayor responsabilidad en el hogar. En potencias mundiales como China, Estados Unidos, España e Italia, se evidencian y visibilizan desigualdades sociales, propias del sistema capitalista predominante, que permea directamente en nuestras sociedades, convirtiéndose en motivo de preocupación para mujeres y hombres de diferentes organizaciones sociales y políticas, como respuesta efectiva ante la crisis sanitaria que atraviesa el mundo.

Como mujer y desde mi perspectiva social de genero clase, podría pensar que la emergencia por la que hoy atravesamos, como crisis mundial publica, constituye unos efectos en la igualdad de género y derechos humanos en las mujeres, pues se debe reconocer que la mujer desempeña un papel fundamental, como cuidadoras, trabajadoras, lideresas comunitarias, estudiantes, madres, amas de casa, entre otras, arriesgando así mismo su salud e incluso su calidad de vida. 

La mujer a lo largo de la historia ha desarrollado un papel fundamental en la búsqueda de reivindicación de derechos, de la garantía del pleno goce de los mismos, vivimos en constante lucha porque se escuche nuestra voz, por ocupar cargos de decisión, ser autónomas y sobre todo por gozar de una igualdad real en todos los ámbitos, a pesar de que el mundo se configuró bajo un sistema social, cultural y económico que excluyó, generó desigualdades y vulneró derechos como lo es el patriarcado, estructurando las bases del sistema capitalista, materializando su confluencia de intereses en la sobre explotación, discriminación, exclusión y subordinación de más de la mitad de la humanidad: las mujeres.

“Las desigualdades económicas en detrimento de las mujeres establecidas en este sistema patriarcal y capitalista, se manifiestan en múltiples niveles: diferencias de ingresos y consumo, diferencias en las condiciones y calidad de vida (satisfacción de necesidades, acceso a servicios, etc.) y desigualdad en el desarrollo de capacidades (acceso a la educación, sanidad etc.). Ósea que el status quo perpetuado por el patriarcado y reproducido por el capitalismo las mujeres le “deben” a) Una mayor precariedad y menor estabilidad laboral que los hombres; b) La disparidad en las tasas de ocupación económica de mujeres con respecto a los hombres; c) La subrepresentación femenina en los puestos directivos y de gestación; d) La invisibilizacion y no reconocimiento del aporte fundamental del trabajo domestico por ser un ámbito femenino; e) La segregación ocupacional; f) Los salarios notablemente inferiores con respecto a los hombres; g) Una menor experiencia laboral, por la responsabilidad reproductiva; h) La feminización de la pobreza; i) la triple jornada laboral; j) La desigual distribución del tiempo etc. En definitiva, la vulneración de sus Derechos Humanos”. (Quilombo, 2008).

Es por ello, que nuestro compromiso como mujeres frente al Covid-19 es continuar la lucha contra el sistema que nos oprime como el capitalismo, llamar la atención que a pesar de la pandemia, en el confinamiento a que hemos sido sometidos, se siguen presentando atentados contra toda clase de dirigentes sociales, incluido las mujeres, con el agravante que este aislamiento ha contribuido para el incremento de la violencia intrafamiliar en Colombia.

En materia económica, quienes más sienten el peso de estas medidas son precisamente las desvalidas madres cabeza de familia, sobre quienes pesan el sostenimiento de los hijos, y este gobierno irresponsablemente como junta que administra los bienes de la burguesía, no tienen mecanismos para paliar el hambre en estos hogares, mas sin embargo, si expiden medidas para fortalecer el sistema financiero de este país: sus bancos.