Comienzan a flotar candidatura a la Gobernación

Al iniciarse a finales de junio la inscripciones para los candidatos a las alcaldías y gobernaciones, al igual que para las listas a asambleas, concejos y comunas, comenzaron a perfilar la identidad de los aspirantes que se inscribirán como candidatos a la Gobernación de la Guajira.

Hasta ahora flotan cinco aspirantes, avalados, dos por grupos significativos que recolectaron un número determinado de firmas, superior al mínimo exigido. Se trató de Jorge Pérez Smith y Delay Magdaniel Hernández, presentando cada uno en más de cien mil firmas sujetas a depuraciones de la Registraduria Nacional del Estado Civil.

Por el Partido Conservador se escogió como candidato a Nemesio Roys Garzón, coavalado por el partido de La U. El diputado Idelfonso Medina Romero avalado por el Partido Liberal para inscribirse por esa colectividad a la Gobernación y por último, la candidata del partido de gobierno Centro Democrático, Maritza León Vanegas, quien están conformando las infraestructuras operativas y los equipos de trabajos en aras de atraer y amasar popularidad con exposiciones, opciones y propuestas de perspectivas y alternativas, relacionadas con las proyecciones y los programas de gobiernos que deben incorporarse y anexarse junto con la inscripción de las candidaturas.

Los partidos y movimientos de la izquierda hasta el momento no han anunciado candidatura alguna, contraria al número de candidaturas para la Alcaldía de Riohacha, con tres aspirantes. La izquierda sigue con la oportunidad de avalar una candidatura, al menos que decidan apoyar alguna de las inscritas.

Predecir triunfalismos en favor de candidatos no es el momento, sobre todo por el nuevo estilo que deben adoptar y practicar en la próxima campaña electoral, con cacerías de brujas y espionajes. La compra-venta de electores encarece las elecciones y disparan los topes límites que deben gastarse los candidatos en una campaña política. El asunto está raro en el círculo del clientelismo politiquero, que como en ferias se ofertan votos a cambio de dinero, especie, órdenes de prestaciones de servicios, contratos, etc. La compra de voto se prueba con grabaciones de imágenes, audios, documentos y testimonios de testigos, que constituyen causal para anular elecciones.

Las candidaturas avaladas con las firmas de grupos significativos, con raíces políticas internas, enfrentarán los partidos tradicionales: Liberal, Conservador y Centro Democrático. Este último partido del presidente Uribe, cuya militancia se extrajo de los citados partidos tradicionales, con tendencia derechista.

Comenzaron las estrategias de unificaciones y fusiones para algunas candidaturas, en la que deben tener en cuenta que no faltarán jugadas torcidas y doble militancia. Quienes no se alineen a votar por el candidato del partido el cual pertenece o avala, apoyando públicamente los candidatos marcándose con afiche. Por ejemplo, los dos representantes a la Cámara por La Guajira, Alfredo Deluque Zuleta y María Cristina ‘Tina’ Soto, deberían apoyar al candidato conservador Nemesio Roys o neutralizarse. Las candidaturas con firmas, la Liberal y Centro Democrático, pueden surgir alianzas tendientes a garantizar éxito. Considero que esta elección seguirá sentando precedentes, la nulidad de elecciones por la compra de votos. Muchos se quieren pasar las normas por el forro, acaparando a toda costa volúmenes de votos comprados y se van a llevar sorpresa, estrellándose, para que aprendan a respetar las disposiciones legales vigentes.

Juguemos limpio en aguas turbias, dejemos que el pueblo elija de manera espontánea y libre de presiones, coacciones, constreñimientos y compra de voluntades. Los partidos han perdido la confianza popular por el clientelismo, la corrupción y desacredito de los partidos que afectan candidatura a la Gobernación de La Guajira.

Comprar y vender voto es un delito, el cual debe publicitarse de manera institucional en los medios de comunicación televisivos, radiales y escrito, ilustrando la forma como de materializan la compra de votos. Muchas personas acostumbradas a vender el voto por dinero, mercados o materiales de construcción, les parecen normal, no obstante ser una conducta delictiva. El peligro radica en la corrupción que opera internamente en la Registraduría y los sistemas de cómputos, que se contratan para registrar datos electorales que sufragan e inmiscuyen alteraciones.

La Guajira rueda como piedra descendiendo de la cima de colinas a la deriva. No podemos seguir con gobierno a pedacito de términos, lo cual no permite afianzarse de manera administrativa. Tenemos seis opciones: votar si no por el mejor, por el menos comprometido con los mismos o en último, si teme que su voto se contamine con los votos comprados, vote en blanco, pero no se abstengan, mas bien participe en elecciones populares. La abstención favorece y beneficia, al clientelismo mercantilista de la política.