Cómo ayudar a los músicos

Una de mis tantas preocupaciones en esta época de cuarentena, reflexión y de incertidumbre económica por la que atravesamos todos, ha sido intentar encontrar mecanismos y estrategias para conseguir recursos que puedan mitigar la situación calamitosa por la que atraviesa buena parte de un sector de nuestra economía, que por años ha sido desatendido por el Estado y que ya es hora sea tenido en cuenta: La gente del arte y en especial los músicos.

Encontré que se deben explorar cuatro opciones tendientes a aliviar el déficit económico actual y futuro de los músicos. Ellas son:

Que el gobierno pague la deuda histórica que tiene con ese sector de la sociedad, abandonado a su suerte y al que permanentemente se le vive exigiendo que protejan el patrimonio inmaterial del país y de la humanidad, pero nunca se le ha preguntado qué necesitan y cuáles son sus afugias. Es ahora cuando el Gobierno nacional debe incluir a los músicos en uno de los tantos paquetes de ayuda económica inmediata, para apoyar el sostenimiento durante algunos meses que estarán sin poder vivir de su arte, porque es muy posible que en lo que resta del año no se puedan realizar festivales, conciertos o bailes populares, que son las actividades donde ellos laboran.

Los empleadores o jefes de los músicos ‘acompañantes’, es decir, los líderes o dueños de conjuntos y orquestas que se encuentren en mejores condiciones económicas, deben ahora meterse la mano al dril y sacrificar algo de sus ahorros para apoyar a sus compañeros. No se pueden olvidar que buena parte de lo que ellos tienen, se lo han ayudado a conseguir sus acompañantes.

Hay que pedir ayuda directa a la sociedad, que también toda la vida ha ‘usufructuado’ y disfrutado de la música, las composiciones y las interpretaciones. En Bogotá ya pusimos en práctica y nos ha dado excelentes resultados, en una asociación de músicos, hacer un listado de clientes y amigos que se encuentran en mejor situación económica, bien sea porque tienen un trabajo estable, son pensionados o cuentan con un buen capital; a ellos le estamos solicitando nos obsequien un bono-regalo para adquirir un mercado, lo cual se adquiere virtualmente y los beneficiarios pasan al almacén de cadena a recogerlo. Eso se puede hacer individual y colectivamente por parte de los músicos en las distintas ciudades del país.

La implementación de formas creativas de trabajar, tanto en la música, como en otros menesteres. Ya varios músicos están dando conciertos y serenatas en vivo y de manera virtual, que se monetizan de diversas maneras, bien sea mediante plataformas y aplicaciones especializadas, o simplemente dando el número de su cuenta bancaria o de nuevas tecnologías como Daviplata o Nequi. Son muchos los músicos que no descartan laborar en otro tipo de actividad de manera temporal, y ya están pensando en desempolvar otras profesiones y actividades, mientras se normaliza totalmente la vida.