Comunicaciones: mirando hacia el futuro

A finales de los años 80 fui nombrado gerente Zonal II de Telecom para la zona norte de Colombia, cuya administración cubría la comunicación de las ciudades de Riohacha y Maicao principalmente y otras localidades de La Guajira, así como también otras localidades del norte del Cesar con toda la nación y el mundo, como era el anuncio de Telecom a través de sus propagandas de servicios de comunicación constituyéndose en una gran red de telefonía.

Telecom lograba este servicio a través de una red de estaciones repetidoras ubicadas sobre el territorio colombiano de norte a sur y formando un número ocho sobre su geografía, siendo Bogotá en el centro del país y Barranquilla en la Costa Atlántica, las dos estaciones principales de telecomunicaciones que permitía a sus usuarios la comunicación nacional e internacional en Colombia. La mayor parte de estas comunicaciones para distancias cortas se lograban por medio de una red de cables y para distancias más largas se hacían por medio de repetidoras que utilizaban ondas de radio.

Para el caso de ciudades intermedias en cuanto a su población como Riohacha, la comunicación de sus abonados se lograba por medio de una planta conmutadora constituida por un centro emisor receptor con una capacidad aproximada de 2.600 suscriptores, montada dentro de un vagón estacionado en las afueras de la central telefónica donde se ubicaban las operadoras para el servicio de llamadas de larga distancia dentro del territorio colombiano y al exterior. Con el desarrollo de las tecnologías de comunicación apareció la telefonía celular en Colombia en 1994 a través de seis empresas divididas en tres zonas de cobertura, que dejó en desuso ese viejo medio de comunicación por cables y radios de la empresa nacional Telecom y apareció la inalámbrica. Esta nueva tecnología permitió a sus usuarios la comunicación móvil, es decir, no se necesitaría de estar conectado mediante un cable a un dispositivo de comunicación ni este a una red física de estaciones. La interconexión de este nuevo sistema inalámbrico realizaría sus enlaces mediante señales que se irían tomando y enviando a estaciones cercanas durante el recorrido del móvil, permitiendo su desplazamiento y sin perder su comunicación. Esta nueva tecnología de comunicación nos permite una mayor velocidad en las llamadas y ahorro de tiempo durante sus enlaces, utilizando campos más amplios de banda y con radiofrecuencias mucho más altas, dando lugar a diversas generaciones en la era de las comunicaciones, siendo cada vez más los equipos utilizados mucho más eficientes y que se denominaron como de 1G, 2G, 3G y 4G. La primera generación de equipos de telefonía inalámbrica fue lanzada en el año 1981 y se denominó 1G siendo esta análoga, y las de 2G en 1992 que nos permitió por primera vez las primeras llamadas digitales telefónicas y el envío de textos.

En el año 2003 llega a Colombia la generación denominada 3G, siendo Comcel, Tigo y Movistar en su respectivo orden, en disponer de esta tecnología, alcanzándose en el 2011 un total de 47,8 millones de líneas activas. En el 2012 es lanzada la red 4G LTE (Long Term Evolution) por parte de UNE gracias a una subasta de espectro ganada en el 2010, y llega con soporte de hasta 12 Mbps en su primera fase en las ciudades de Bogotá y Medellín, extendiéndose actualmente a 6 ciudades. El futuro de las comunicaciones estará en el sistema 5G, pero eso no está realmente presente hoy. ¿Será que en Colombia mediante algunas de las empresas de servicios de comunicación nos brindan este nuevo servicio o estamos preparados para asimilar esta nueva tecnología que nos brinda la inteligencia artificial?