Conflictos y pandemias

Hubo una vez un abuelo con cara de niño, llamado Nikita y otro de menos edad llamado Fidel, cuya fisonomía y sus arrogantes intenciones, infundían terror a los adolescentes y a los adultos de los años 60, con la intención de convertir a los pueblos de América Latina en un solo Vietnam. Para esta intención hizo instalar en Cuba los misiles intercontinentales que dieron origen a la crisis Cubana – Americana y al verdadero inicio de la Guerra Fría, que terminó con la caída del Muro de Berlín. El abuelo con su potencial atómico, amenazaba con una guerra nuclear a los países de occidente. En esa época dicho potencial sería irrisorio comparado con el arsenal atómico mundial de la actualidad; que según Naciones Unidas, es un millón de veces mayor que la bomba atómica que destruyó Hiroshima, “Little Boy”. Y el consagrado y empedernido Putín, habló de la subestimación de la posibilidad de una guerra nuclear. Pero todo este arsenal resultaría inútil ante el avance de la pandemia que afecta a la humanidad, al menos que la intención sea acabar con la vida en el planeta. Otra cosa sería que la naturaleza nos esté cobrando lo que no hemos podido evitar para mitigar el cambio climático y el calentamiento global, del cual todos somos responsables.

Y los movimientos telúricos de 6.1 grados en la escala de Richter, donde miles de personas perdieron la vida, sufrieron heridas y quedaron sin hogares; han conmovido tanto a la humanidad como la aparición del coronavirus, “que no se sabe a ciencia cierta si son seres vivos ya que no pueden reproducirse por sí mismos. Los virus son cientos de veces más pequeños que una bacteria y las bacterias cien veces más pequeñas que una célula humana, esa diferencia de tamaño es lo que ha llevado a algunos científicos a identificar a unas enfermedades de las plantas como virosis, principalmente en el tabaco o como virales a otras que no pueden identificar”. Los virus existen en una increíble variedad de formas que van desde simples hélices hasta complejas estructuras.

Todos los seres vivos son portadores de microorganismos que en su medio cumplen una función determinada, pero fuera de su hábitat pueden ser nocivos para la salud, como es el caso de algunas bacterias del organismo humano. Lo mismo puede ocurrir con otros microorganismos cuando las condiciones ambientales alteran su comportamiento, como supuestamente puede ocurrir con las fugas radiactivas a la atmósfera con los accidentes de las centrales nucleares, que posiblemente alteran el comportamiento de dichos microorganismos y se convierten en detritus en el ambiente, entonces de inocuos pueden pasar a entes patógenos causando enfermedades desconocidas.

¿Qué cambios o reformas les esperan a los países en un futuro por tan lamentable suceso cualquiera que sea su estado de desarrollo o forma de gobierno? Principalmente a los países llamados del tercer mundo, aun cuando ahí no hay selectividad ni exclusividad, deben manejar con más transparencia los recursos del Estado, reformar sus sistemas políticos y económicos, evitando el gasto público, orientando las inversiones a los sectores productivos y fortalecer la seguridad social, como está sucediendo en la actualidad.