Coronavirus, la última novedad de negocios inhumano

El negocio de la salud y de las drogas farmacéuticas, así como las narcóticas, baten record en el comercio.

El boom de las novedades los financian las multinacionales farmacéuticas, que explotan el problema con manipulaciones y maniobras, curaciones lascivas y promueven lanzar virus y bacterias en procura de soluciones de control, en la infección en las personas afectadas y en prevención, de transmisión multiplicadora de las epidemias, cuyas alarmas publicitarias divulgadas generan pánico y obligan a gobiernos y mandatarios a declarar y decretar emergencias sanitarias, como está ocurriendo de manera internacional para facilitar disponibilidad de gastos y atender el grave estado de salud de las personas, tomando medidas neutralizante, que prevenga la extensión de la pandemia.

La humanidad está minada de extrañas enfermedades que tienen su origen en los productores y negociantes, de drogas farmacéuticas, patentizando marcas, como derechos inmateriales productivos y rentístico, que se manejan en forma de carteles o mafias que dominan y predominan, en el negocio de consumos, con efectos dañinos colaterales, para atrapar y amarrar, un nuevo cliente para sujetarlo con prescripciones médicas, a dependencias de drogas por vida, generadoras de jugosa rentabilidad a costa de la necesidad de curar un malestar o enfermedad que esté padeciendo la persona.

La cepa de la gripa es la enfermedad que más han modificado y manipulado, seguida por las picaduras de mosquitos Aedes aegypti que propaga dengue, fiebre amarilla, chikunguña, zika, paludismo, etc., cuyos efectos destructivos desarticulan defensas y requieren de medicamentos. Los laboratorios farmacéuticos trabajan en incubaciones infecciosa y creaciones de enfermedades y nuevos productos curativos para combatirlas, con marcas fuera de genérica, incremento de precios en mercados asegurados, aprovechando los síntomas de gripas transformado con nuevos virus y bacterias, de tal manera que atormente la salud colectiva y genere alarmas. La lepra, tuberculosis el sida, venéreas, ébola, cáncer y otras tantas, a manera de ejemplo, son enfermedades inducidas, para lanzar propagación y muerte, obliguen a las autoridades de salud a tomar medidas de urgencia.

La Organización Mundial de la Salud, organismo de la ONU, solo ejerce controles preventivos, pero nunca investiga el origen de las distintas enfermedades y los intereses que persiguen los autores propagadores. Las enfermedades no surgen por sí solas, sino por perversidades humanas de algunos científicos sicarios, al servicio del dinero, causando daños inhumanos. Poco o nada se ha hecho para investigar el origen o modificación, de una epidemia humana. No basta con socorrer el contagio e infección, controlando la misma. Los dañinos gestores de la salud, en referencia con el “coronavirus”, enuncia que apena se encuentra en la primera etapa, de las tres programadas, para destruir vidas humanas.

La última bomba epidemiológica impactó a China, bautizándolo con el nombre de “coronavirus”. China es de las pocas naciones sufridas por causa de peste. Siempre se han alimentado de toda clase de animales e insectos, ahora quieren achacar o atribuir la gripa “coronavirus” al consumo de culebra y caldos de murciélagos. Una prueba evidente es la de infectar animales, para que estos contagien a los humanos. China, víctima de desastres humanos, científicamente calculada para aprovechar la ostentación capitalista de esa nación, que dejó a un lado el régimen comunista, abriendo espacio a su gente, trabajadores remunerativos, que transformen el estilo de vida, de acuerdo a la su habilidad productivas

Con el sida se inventaron procedencia, atribuyéndolo a las relaciones homosexuales. La pandemia fue probada en el África, achacándole la propagación, no a laboratorios, si no a los inocentes primates, que también han sido víctimas de pruebas experimentales. De igual manera a personas de raza negra, para denigrar de ellos.

Narcotráfico, salud y guerra, son los grandes negocios que perdurarán por las fortalezas económicas en que los amparan, con el apoyo de gobiernos y autoridades corruptas, que se lucran de manejos y beneficios originados de acciones indecorosas. Sin embargo, únicamente, censuran y cuestionan el narcotráfico que sirve y lo utilizan como “cortina de humo”, para distraer y distorsionar, olvidándonos y desatendiéndonos de los males que nos preocupan en contra de todo. Si las farmacéuticas de China pegan con el control y la cura con sus drogas ganan. De lo contrario, ganarán otras farmacéuticas. Americana o europea.