De la dulce fruna, a la catapila de oportunismos

“Lino J. las consigue de los quince hasta los treinta, porque ya de los cuarenta gastan mucho combustible, y como tengo experiencia, porque hay un refrán que dice, búscate una mujer nueva, pa’ buey viejo pasto biche”

El aparte transcrito preliminarmente corresponde a la canción titulada ‘Pasto Biche’ de la autoría de Lino J. Anaya incluida en el LP titulado ‘Silencio’, el último trabajo musical de Jorge Oñate con ‘Colacho’ Mendoza, pero en esa canción tocó el acordeón como invitado Raúl ‘El Chiche’ Martínez, quien finalmente quedó como titular en la agrupación, ese LP fue lanzado por la disquera CBS en el año 1978, y hemos recordado ese canto a propósito del tema que ocupa nuestra atención.

Hemos seguido con perplejidad la vorágine de reacciones suscitadas, primero por las desafortunadas palabras de Ana la del ‘Castillo de sorpresas’ –a quien me referí en columna anterior– en contra del maestro Villazón y que fueron oportunamente rectificadas; igual me ha causado curiosidad la catajarria de reacciones críticas porque ‘Poncho’ Zuleta en la plenitud de su otoño y en un momento artístico espectacular se despachó a besos con una agraciada muchachita que seguramente ha entendido que las escobas nuevas barren bien, pero las viejas saben donde esta la basura, y el sigue al pie de la letra lo que dijo Oñate en el disco de Lino J. “Pa’ un buey viejo, un pasto tierno”.

Lo que ha sucedido en redes sociales, revistas del corazón y programas de farándula radial y televisivos con relación a los dos acontecimientos a los cuales nos hemos referido, ha traído a mi mente dos cosas que leí sin haber entendido la profundidad de sus connotaciones, primero fue cuando en las santas escrituras encontré aquel episodio cuando la multitud de hipócritas azuzados por los sumos sacerdotes llevaron ante Jesús a la mujer que había sido sorprendida en adulterio, y al preguntarle si de acuerdo con la ley era correcto matarla, este respondió con la famosa frase: “Aquel que esté libre de pecado que tire la primera piedra”, ahí torció la puerca el rabo, todos aflojaron la mano dejando caer las piedras con las cuales la pretendían ajusticiar lapidada.

También recordé lo que leí en el libro que alguna vez regalé a alguien en dificultades, titulado ‘Por qué le pasan cosas malas a la gente buena’, dice el autor en uno de sus apartes una vaina que nos cae como anillo al dedo en este momento cuando los mentirosos, pecadores, vitrineros y los oportunistas por física falta de oficio se les han venido encima a Zuleta porque esta disfrutando lo que le guasta y a Del Castillo porque dijo cosas que obviamente a Iván disgustan, dice así el libro en uno de sus apartes: “A quien no tiene oficio, el diablo se lo pone”.

En el caso de Ana ‘La chacha’ si así como por una mala interpretación se despachó en contra del hijo prodigo de Crispín Villazón, de la misma manera asumió la actitud magnánima de rectificar, cosa que sus críticos no hacen, ¿por qué insisten en lapidarla? Creo que calculadamente estamos olvidando que los únicos que no se equivocan son los parásitos, los ángeles, los vegetales y los fieles difuntos, y tampoco tienen nada que corregir.

La catapila de oportunismos y de envidias respecto del momento musical de estos personajes hacen que se magnifiquen lo que hacen pero que no nos agrada, pero cerramos los ojos para reconocer que esa muchacha ha reivindicado a su manera el protagonismo que la mujer merece en la música vallenata, con su canto, por la belleza de su voz, por su estilo para interpretar las canciones lo cual es más trascendental que sus metidas de pata que son magnificadas por gente a la cual se les va la mano.

Capítulo aparte merece ‘Poncho’, esos besos con sabor a fruna de escuela de pueblo, por mucho que escandalicen a las abuelitas recatadas y castas no pueden invisibilizar su cruda realidad, es que esta cantando como no lo hacia hacen varios años, que vive un momento musical maravilloso, que su música esta de moda en todas las fiestas lo piden y todos los nuevos intérpretes lo buscan, porque su voz así como sucede con Alfredo Gutiérrez, parece estar viviendo su segunda juventud. ¡Busquen oficio carajo!