Desacierto de Gustavo Petro con el vallenato

El excandidato presidencial y senador Gustavo Petro, se desenfocó y escachó, al opinar que el género de melodía vallenato, pasó del campesino al traqueto, generando airados reproches, por su desatino incoherente, originado por rencores y odios con adversarios políticos que no ha podido superar el senador en su carrera política, caracterizado por constantes rencillas, con actitudes de cizañacero, intrigante y ofensivo en exposiciones, manifestaciones y repertorios políticos, empañando su capacidad intelectual por actitudes erróneas.

Si hay algo que se ha universalizado en continentes y extendido, es la música y notas vallenatas, en diversas formas y estilos, con variedades e innovaciones para el nacimiento de transformaciones, que han calado en diferentes costumbres culturales. No es de buen gusto aceptar, en cualquiera que sea, estigmatizaciones y descalificaciones de la música vallenata, por motivos inconsecuentes. Ese género musical que critica Petro germinó desde la cabeza del mapa de Colombia, La Guajira, por donde ingresó el acordeón, vía marítima, proveniente de Alemania, instrumento extraño utilizado empíricamente por campesinos, inspirados en la naturaleza y costumbres, ancestrales para cantarles con sentimientos.

Que el vallenato con destacados cantores, compositores e intérpretes; de poéticos, románticos y melodiosos, paseos, sones, merengues y puya loca o al estilo de la nueva ola, con vallenato champetero y cualquiera otras; formas, mezclas y rimas musicales, que encajen en las diferencias de gustos, espontáneos personales, sin límites fronterizos, ni nacionales, ni internacionales. Es una manera para demostrar al senador de la oposición, Gustavo Petro, que la música vallenata no está al servicio y dominio de traquetos, irrespetando y ofendiendo el sentimiento folclórico, desconociendo con atribuciones de mala fe, el término de traquetos para comprometerlos como subyugo de la música vallenata.

Un traqueto puede ser el individuo de media o baja calaña en estructura criminal, para operaciones delincuenciales de narcotráfico, corrupción, bacrim etc. Que algunos traquetos hayan sido saludados por algunos artistas en sus canciones o hayan sido contratados, conscientes o inconscientes en prácticas de actos de comercio para amenizar fiestas privadas, no justifica el mal trato a la música de acordeón.

Los artistas venden servicios musicales a quienes le corresponda, con el pago exigido, indiferentemente de que el contratista qué quiera que le cante, sean corruptos, narcos o corresponda a conciertos populares, diferente a la participación voluntaria en concierto improvisados para incentivar y apoyar protesta popular. Los artistas gozan de libertad de participar o no, de manera privada o pública, pero eso no puede ser causa, para echar por el suelo la música vallenata, por estados soberbios de bravura, combinados con pedantería y sentimientos negativos que desdibujan al senador y no lo supera, se constituirá en factor contraproducente al senador Petro que terminará truncando y frustrado en aspiraciones a la Presidencia de la República, sino la corrige aceleradas y ofensivas expresiones, descargándose de odios y rencores, dejando de inducir actos chocantes y violentos, para halago de pretensiones.

No obstante, ser un excelente defensor de derecho y buen orador político. Pero el Yoísmo, lo atolondra y lo aparta de quienes apoyan la tenacidad de lucha con límites necesarios.

Los que amamos, gozamos y disfrutamos de la música vallenata, sentimos la necesidad de repudiar lo malo que la afecte, indistinto de donde venga, contra la música y el folclor vallenato, amparados por actores, intérpretes, operadores, gestores, promotores, auxiliares y seguidores que cantan, bailan y animan los espíritus.

Tenemos el deber moral de defender de cualquier atropello a nuestra música insigne y emblemática, enseñando para que la respeten quienes atenten con nuestro derecho inmaterial.

Debo resaltar el gran aporte del periodista y promotor de radio, en la música vallenata, Lenin Alfonso Bueno Suárez (Q.E.P.D.), quien falleciera a final del mes de noviembre del año en curso, en su programa ‘Festival vallenato’ que inició en el año 1968, en la Emisora Atlántico de Barranquilla, con sintonía extensiva en la Costa Atlántica, cuando la música vallenata estaba a bajo nivel, despreciada y rechazada, catalogada de “corroncha”. Gestor la música vallenata, promoviendo las últimas canciones o albunes musicales de diferentes conjuntos vallenatos y contribuyendo con composiciones de su propia autoría, compitiendo en el programa radial vallenato con otros gustos, como la salsa, boleros y rancheras, que predominaba en sintonía, sobre el vallenato.

Con Lenin Bueno tuve la oportunidad de interactuar, aceptando la invitación de acompañarlo en programa televisivo, combinando, noticias, acontecimientos y música. Para Lenin paz en la eternidad.