Diálogo de actores para construir confianza

En el mes de febrero, fuimos invitados por el Cerrejón por parte de la Oficina de Comunicaciones al ejercicio de la construcción del informe de sostenibilidad para el 2018.

Como siempre el Cerrejón elabora primero un trabajo de campo con las comunidades para que los informes que llegan al público, a sus socios y al Gobierno nacional tengan la mayor transparencia en lo consignado del ejercicio en mención.

Ese día bajo el liderazgo de la Vicepresidencia de Comunicaciones, Lina Echeverri, y de las funcionarias de la misma Vicepresidencia Laura Castro y Lilia Lastra, se conformaron siete mesas de trabajo con diferentes actores entre Gobierno municipal, departamental, líderes de comunidades wayuú, funcionarios de la misma empresa, periodistas y como columnistas de opinión, para seleccionar los temas más importantes y más álgidos que se dan en la construcción del informe de sostenibilidad que Cerrejón realiza anualmente.

Por ello el título de esta columna donde el Cerrejón siempre busca un diálogo de actores para construir confianza. Y esa confianza se notó en el recinto del Hotel Waya donde se desarrolló el ejercicio.

Los temas que salieron del ejercicio y que consideramos fundamentales para incluir en su próximo reporte fueron los siguientes: compromiso con los derechos humanos (DDHH), lo que tiene que ver con el manejo adecuado de impactos generados por la empresa (o sus proveedores) sobre empleados, contratistas y comunidades vecinas para evitar la vulneración de los derechos humanos. En este punto la empresa ha hecho el proceso de debida diligencia en derechos humanos: identificación de impactos sociales y en derechos humanos, definición de medidas de manejo de impactos, definición de planes de acción para el cierre de brechas, socialización de los impactos con grupos de interés, atención de quejas y verificación y aseguramiento del cumplimiento de las etapas.

El segundo punto fue el relacionamiento con la comunidad y aporte al mejoramiento en su calidad de vida, es decir, el desarrollo de programas en agua, fortalecimiento de capacidades y proyectos estratégicos.

El tercer punto fue el acceso al agua en la región, lo que viene relacionado con los programas para promover acceso al agua en las comunidades; desarrollo de soluciones de abastecimiento e higiene; promoción del manejo integrado de cuencas; y fortalecimiento de la capacidad local para gestionar los recursos hídricos.

El cuarto punto que salió de este diálogo directo fue la generación de empleo local y diversidad, lo que tiene que ver con que el Cerrejón privilegia la vinculación local y regional, promoviendo la equidad (étnica y de género) en los procesos de selección, contratación y promoción con base en méritos. El Cerrejón cuenta con 5.997 personas de empleos directo, del cual el 66% son de La Guajira, de ese global el 78% es a término indefinido y el 22% a fijo y a través de las empresas contratistas el Cerrejón cuenta con 6.100 personas, de las cuales el 68% son de La Guajira.

El quinto punto es el plan cierre de mina, que consiste en las acciones técnicas y legales para prevenir y minimizar riesgos relacionados con salud, seguridad, medio ambiente y comunidades ante la finalización de contratos mineros en 2034. La pregunta del millón es ¿Cómo sería La Guajira sin el Cerrejón? ¿Estamos preparándonos para eso? Que el cierre sería en el año 2030 y eso está cerquita. Este punto merece columna especial.