Diego Alberto, nuevos aires para Villanueva

Siempre mantengo viva la esperanza que La Guajira sea la región que soñé y mi pueblo logre los estándares de desarrollo para andar por esa autopista como sucedió en ese pasado glorioso, que siempre identifica a mi Villanueva del alma. En mis últimas columnas he comenzado a escribir sobre estas nuevas generaciones, que serán el alma y el motor no solo de Villanueva sino de La Guajira entera.

Si afincamos nuestra confianza y nuestra credibilidad en esas juventudes y los comprometemos a que se empoderen de la política sana y sean asertivos en ese empoderamiento de confianza que les da la comunidad, de seguro muchas cosas cambiarán para bien, para los municipios y para el mismo departamento. Hoy quiero resaltar el trabajo que viene haciendo mi sobrino Diego Alberto Baquero Altamar, un joven profesional ingeniero industrial de esa juventud villanuevera, que a sus 30 años de edad alcanzó en las elecciones pasadas más de 4.600 votos y quedó de segundo a solo 600 votos del ganador y con esa humildad que lo caracteriza aceptó sin reparos el cargo de concejal de acuerdo a la reforma política, donde sus intervenciones han sido contundentes cuando la ocasión lo ha permitido y siempre buscando con su bancada el bienestar de Villanueva.

Como lo expresara un dirigente político peninsular, que la política es lo más fácil, que hay que hacer lo que el pueblo pide y decida, así fue y Diego Alberto con todo el cariño que lo caracteriza, ha continuado con en esa tarea desde el Concejo municipal respondiendo al voto de confianza de quienes lo respaldaron. Diego Baquero Altamar es un joven profesional de las nuevas promociones villanueveras, con aspiraciones, con sueños por delante, con un extraordinario carisma, que de entrada cae muy bien.

Quiere con el apoyo de esas juventudes y del pueblo en general construir un buen futuro para su pueblo y que en el proceso de desarrollo que está, buscar de manera coaccionada con el apoyo de la experiencia de otros villanueveros, posicionar su nombre para ser candidato de su querido pueblo. Como lo he expresado siempre, esto solo es posible a condición de que no desertemos de nuestras ideas, pues, de otro modo, caeremos en la trampa mortal de la subrogación de designios ajenos. Es hora de darles el apoyo a las nuevas generaciones, que están pidiendo vía en la política departamental y Diego Alberto Baquero Altamar, es uno de esos nuevos profesionales que con todo respecto, sin ofender a nadie, ha venido interactuando en bien de la comunidad villanuevera. Dios es nuestro guía y quien dirige nuestros pasos.