Diez años… El diario quijote en el desierto

“Los casos que suceden en Riohacha también han sucedido en otros pueblos pero la prensa es la única que tacha ella es la única que le pone cebo…”

Fue en el LP titulado ‘Dinastía y Folclor’ que la CBS lanzó en el mes de noviembre de 1979 que Los Hermanos Zuleta tuvieron el acierto de incluir la canción titulada ‘Riohacha’ de la autoría de Armando Zabaleta en la cual el epónimo hijo de El Molino hace un cálido elogio de la ciudad capital de La Guajira y protesta por lo que consideraba como un trato descomedido de “la prensa” en contra de Riohacha, he recordado esta canción a propósito del cumpleaños número 10 de Diario del norte.

Evidentemente se están cumpliendo los primeros diez años de circulación del hijo mayor de Gámez editores, despojado está ya de los pantalones cortos, se colocó los largos y sus dientes ya no son de leche sino de hueso fortalecido por la gran responsabilidad que tiene garantizar a la gente de la región su sagrado derecho constitucional fundamental de informar y de ser bien informados, no es la orientación, la dirección y publicación de un periódico una tarea fácil y de ello pueden dar cuenta quienes le antecedieron en esa difícil misión en La Guajira, comenzando con la falta de respaldo empresarial, y su tapa de la cajeta que son las zancadillas subliminales por parte de quienes con tal de silenciar a quienes escriben sobre temas que no les convienen para nada les importa matar el grillo para sacarle el pito.

No es la actividad periodística y en general no son los espacios de opinión actividades muy gratas en los escenarios sociales donde el valor civil llega hasta donde empieza el instinto de conservación, por eso es meritorio destacar la quijotesca misión emprendida por Ismael Fernández al fundar un periódico con vocación de permanencia y con una línea editorial independiente y vertical, la presencia del Diario ha sido vital para visibilizar La Guajira real que al confrontarla con la virtual que se conoce en la altiplanicie nos coloca ante la cruda realidad de un pueblo trabajador arrinconado por muchos infortunios.

Diario del Norte ha puesto a pensar a los guajiros, ha despojado de la venda del engaño a muchos sectores que en su ignorancia supina desconocían cosas malas que como decía Gandhi hacia gente mala amparada en el silencio de la gente buena, ha sido además el periódico de trascendental utilidad para los guajiros que permanecen fuera de su tierra para enterarse de las buenas y malas nuevas de su terruño, y recordar que a pesar de todo en su patria chica, la respuesta a la desesperanza sigue siendo la vida.

Coincide esta efemérides con otro aniversario de la creación del departamento de La Guajira, cumple años que la ciudadanía recibe con más razones para la tristeza que para la celebración porque hay que admitir que en este momento crucial es difícil encontrar el perfecto equilibrio entre el derecho y la justicia, porque se vive una inversión de valores galopante y preocupante porque las cosas han cambiado tanto para mal que a quienes violan la ley, a quienes incumplen su deber, a quienes con impiedad imperdonable ante los ojos de Dios estrangulan los derechos de sectores inermes y vulnerables se les proclama como héroes, y a quienes por su honradez, por sus ejecutorias y por su inteligencia sacan la cara por La Guajira se les dice ladrones, eso hace que en este día se escuche más el llanto de la gente que sufre que bombos y platillos.

Lo que viene para el diario no es fácil, en estos tiempos cuando todo el que anda en malos pasos piensa que los demás son sus colegas toca tener presente el legado moral que se ha recibido de nuestros mayores, para no contagiarse y tampoco igualarse porque si no es así, no hay futuro, y si ese porvenir no es claro las nuevas generaciones de muchachos que hemos mandado a estudiar tendrán que escoger entre emigrar para otros alares o regresar para arrodillarse ante quienes transitan por los renglones del Código Disciplinario y los atajos del Código Penal.

Estamos inmersos en un aniversario para la reflexión, Ismael, Demis y su equipo deben insistir en su propósito de impulsar un cambio de actitud en nuestra gente, como ya lo han hecho, persistan en su empeño de recordarle a la más importante de las IAS que es la ciudadanía que contrario a lo que algunos piensan si han pasado cosas graves, y que la honestidad es piedra angular de la estabilidad institucional y social en cualquier lugar de la bolita del mundo, la preparación y no el dinero deben prevalecer en la consciencia ciudadana, la solidaridad tiene que sustituir el egoísmo por ser un valor que desarma los espíritus y es madre putativa de la convivencia en los pueblos.

Expresamos a Gámez Editores nuestras felicitaciones y nuestra imperecedera gratitud por su confianza y su deferencia con este cuerpecito que habrán de comerse los gusanos de Mongui.