Dilapidaciones rutinarias

“Colombia, Patria Mía

A donde aguantas tantos golpes

Bajos en tu economía”

Parodiando al poeta Miguel Antonio Caro, en su poesía ‘Patria’, iniciamos este escrito para referirnos a tanto evento con financiación estatal, realizado en serie y en forma similar a los hábitos de los roedores, los cuales con los cambios en el ambiente, están dejando ver la austeridad en sus instintos de reproducción ante la acción depredadora de quienes comercialización y hasta clonan su progenie sin importarles el daño que le están causando a las futuras generaciones, poniendo en peligro de extinción tan importante especie.

¿A qué organismo de control del Gobierno le tocará tomar los correctivos para tan prolífica sangría? Aunque no va a faltar quien lo haga a sus espaldas, como el caso de Esner el austero a quien le dilapidaron su fortuna de donaciones como por arte de magia y su joven escudero fue el pagano. El caso descrito en la revista semana en su edición 1790 titulado ‘El Derroche’ por Antonio Caballero, se refiere a un informe llamado ‘Diagnóstico de la Felicidad’, por iniciativa del director del Departamento Nacional de Planeación, el niño Simón Gaviria, que le costó al presupuesto nacional $9.000 millones, que se gastaron según caballero en la imbecilidad. Por preguntarle a los colombianos, si es mejor ser rico que pobre y por revelaciones sorprendentes: que la gente en Colombia es más feliz los lunes por la mañana que los viernes por la tarde. Indudablemente que este es un revolcón congénito, heredado de quien se le ocurrió el cabezazo de Zinedine Zidan.  Al desubicar geográficamente de los paralelos a Colombia, para cambiar la hora y ponerla a navegar en la destartalada barcaza que cubriría el déficit de energía de esa época en el país. Con los recursos invertidos en este diagnóstico el Ministerio de Agricultura, simulando a Agroingreso Seguro; podía haber contribuido al problema de la desnutrición en La Guajira, con el establecimiento de 7.500 hectáreas de maíz con un costo de $1.200.000 pesos por hectárea. Así mismo se tiene conocimiento que la visita de los príncipes de España solamente a Medellín le costó una millonada al país. ¿Cuáles serían sus beneficios? Caso diferente fue el Séptimo Foro Urbano, realizado en esa ciudad, para recuperación de su imagen y mostrar el espíritu de innovación de los antioqueños ante el mundo.

Sobre el diagnóstico a la felicidad repunta Antonio Caballero “Y yo no lo creía posible, pero este tonto detalle de $9.000 millones gastados a la imbecilidad, son apenas una lágrima en el mar del despilfarro”.

Al parecer, según Caballero, esta iniciativa es una copia servil de un extravagante ente público inventando en Venezuela por el Gobierno de Nicolás Maduro, el Viceministerio de la Suprema Felicidad del Pueblo; que fue a la vez una fiel copia de dos entes burocráticos igualmente estrambóticos; el Ministerio para la Promoción de la Virtud del Reino de Arabia Saudita y el Secretariado para la Medición del Índice de Felicidad Interno Bruto del Reino de Bután en el Himalaya. Más bien de este último cabezazo tomo Simón su iniciativa, la cual justificaría su inclusión en la comisión de sabios o según insinúa Caballero, una embajada o un Ministerio por tan importante iniciativa.