Dos soñadores: un magnate inglés y un ‘crack’ guajiro

Viajar al espacio en un vuelo comercial es un hecho del presente. El magnate inglés Richard Branson el pasado domingo en una hazaña casi de ficción desde el ‘Puerto espacial américa’ ubicado en el estado de Nuevo México (Estados Unidos) partió directamente al espacio. Estando a bordo de la nave Unity, toda la tripulación alcanzó una altura de 85 km a nivel del mar, logrando experimentar la ingravidez y convirtiéndose oficialmente en astronautas.

Branson empezó a trabajar en este sueño desde el año 2004 cuando fundó su compañía Virgin Galactic y 17 años después con la edad de 70 años, se convierte en el primer multimillonario en viajar al espacio en un vuelo comercial. Para hacer realidad esta aventura hubo muchas pruebas y tropiezos, como el ocurrido en 2014 donde falleció uno de los pilotos tras la colisión de una de las naves en el desierto de Mojave en California.

Mientras tanto, el estadio ‘Mané Garrincha’ de Brasil, el sábado anterior Lucho Díaz le anotó dos golazos al conjunto peruano, con los que dio la estocada final a una brillante participación en la Copa América consagrándose como el jugador revelación del certamen y compartiendo la posición de goleador con Leo Messi el astro argentino. ¡SÍ!, un barranquero de apenas 24 años, fue el mejor jugador del seleccionado nacional y superó en rendimiento a figuras del fútbol internacional como Neymar, Luis Suárez entre otros.

Del ‘Guajiro’ Díaz mucho se ha dicho, que nació en una ranchería llamada ‘Barrancas’ y que sufría problemas de desnutrición, comentarios alejados de la realidad, sensacionalistas e innecesarios. Lo cierto es que Díaz, en menos de 6 años ha logrado pasar de jugar en la selección indígena de Colombia a debutar en Europa con el equipo luso FC Porto; le ha marcado goles a equipos de la más alta categoría como el Manchester City de Inglaterra y ha hecho golazos dignos de una galería de arte como la reciente chalaca que le marcó al equipo brasileño. No se equivocaron el ‘Pibe’ Valderrama ni ‘Pocillo’ Díaz en catalogarlo como una promesa del fútbol nacional.

Bajo el lente de los más importantes medios de comunicación Lucho Díaz respondió a una de las preguntas de los periodistas deportivos lo siguiente: “siempre he soñado con estos triunfos, con hacer las cosas bien en la selección. Pero nunca me imaginé conseguir todo lo que me está pasando…”. Mientras que el británico, deslumbrado con su vista desde el espacio expresó ante las cámaras de la nave que grababan la gesta “…a la próxima generación de soñadores… si nosotros pudimos hacer esto, solo imaginen lo que ustedes pueden lograr”.

Estas dos magníficas historias, la del millonario británico y la de un ‘crack’ guajiro, son muestra de que no existe barrera alguna para cumplir nuestros sueños. Branson necesitó 17 años para cumplir su proeza y a pesar de su edad nunca desfalleció de su propósito. Díaz a pesar de no contar con una infancia suntuosa, le bastaron 6 años de gambetas, dribles y goles para entronizarse en el nivel de los mejores jugadores del fútbol mundial.