Dostoievski y la novela sicológica

Mientras buscábamos hechos importantes ocurridos en el mes de noviembre nos encontramos con el escritor ruso Fedor Dostoievski. Recordamos que de él solo se nos decía que, con su paisano León Tolstoi, llenaban todo el panorama de la literatura rusa del siglo XIX y que sus obras pertenecen al acervo de la cultura universal. Pero, yendo más allá, merece la pena señalar el carácter sicológico que este autor introdujo a sus personajes, cuando Sigmund Freud apenas incursionaba en el sicoanálisis.

Fedor Dostoievski nació el 11 de noviembre de 1821 en Moscú. Las relaciones con su padre, que era médico, fueron conflictivas; no obstante, Fedor recibió educación “privilegiada” en la Academia militar, carrera que abandonó para dedicarse a la literatura. Fue implicado en una conjura y condenado a cuatro años en Siberia. De esa experiencia sacó provecho para crear muchos de sus personajes. Al final, Dostoievski se convertiría en el autor de importantes novelas: ‘Crimen y castigo’ (1868), ‘El idiota’ (1869), ‘Humillados y ofendidos’ y ‘Los hermanos Karamazov’ (1880), entre otras.

Dostoievski es considerado uno de los más grandes escritores de Occidente y de la literatura universal. Sus obras exploran la sicología humana en el contexto político, social y espiritual de la sociedad rusa del siglo XIX. El novelista influyó sobre autores como los filósofos Friedrich Nietzsche y Jean-Paul Sartre. De él dijo Nietzsche: “Es el único sicólogo del cual se podía aprender algo”. José Ortega y Gasset, escritor español, afirmó: “En tanto que otros grandes escritores declinan cuando avanzan hacia el ocaso, Dostoievski se ha instalado en lo más alto”. También tuvo influencia en el existencialismo del propio Sartre y en el freudismo.

Aunque la novela más importante de Dostoievski es ‘Crimen y castigo’, dedicaremos unas notas a ‘Los hermanos Karamazov’, para motivar a nuestros lectores en esta época en la que sobra el tiempo para la lectura:

Tres hermanos cometen un crimen. Dostoievski conoció a los personajes de su novela en el presidio de Omsk, en Siberia. Ellos son Dimitri, Iván y Alioscha; tienen características totalmente diferentes, lo que permite al autor intentar un análisis sicológico de cada uno para justificar sus acciones. Dimitri es el mayor: de extraordinaria fuerza y carácter violento; en el fondo es de noble corazón. Iván es el segundo: adusto y reservado, intelectual, calculador y sarcástico. El tercero es Alioscha: poco locuaz, casto, no permitía “palabras feas” en una conversación.

La caracterización de los personajes representa las tres tendencias de la Rusia de la época de Dostoievski: Dimitri, la Rusia bárbara del pasado. Iván, la Rusia occidentalizada; es la imagen del individuo occidental existencialista. Alioscha es la Rusia del futuro; con sus ideas simpatiza Dostoievski. Los hijos mayores odian al padre. Dimitri manifiesta públicamente ese odio. Por eso, al ser asesinado el viejo, Dimitri, como sospechoso, es condenado y muere en prisión. El padre de los Karamazov tuvo un hijo con una mujer demente. Ese personaje es anormal: mata a su padre y luego se suicida.

La figura central de la obra es Iván Karamazov quien, como intelectual, sopesa los argumentos en favor y en contra de la fe. La conclusión a la que llega está expresada en la frase: “Si no hay Dios ni inmortalidad, la virtud es un producto de la mente humana y entonces todo está permitido”. ‘Los hermanos Karamazov’ es el punto de partida para la novela proletaria, ya que Dostoievski evolucionaba hacia lo social cuando lo sorprendió la muerte, el 9 de febrero de 1881 en San Petersburgo.