El acabose

¿Si pensarían los demandantes ante el Consejo de Estado solicitando el cierre inmediato del Cerrejón las consecuencias catastróficas que esta determinación traería?

Creo que no, no lo pensaron, si lo pensaron no hubieran sido capaces de proponer tamaña desfachatez. Y me pregunto por qué tanta indiferencia, si, el cartel de la indiferencia que nos está matando, por parte de esos 60.000 o más personas que derivan su subsistencia de esas minas, de ahí sale la cuchara diaria, la buena casa, el lujoso carro, el buen vivir, las altas pensiones en colegios bilingües y el boato, y comodidades de clubes en que viven, claro, como consecuencia de la buena retribución de un trabajo arduo y pesado.

Qué tal que cierren el Cerrejón, serán muchas las casas que los bancos embargaran, cientos de carros serán devueltos a los concesionarios, habrá que vender las vaquitas y los pesos ahorrados gastarlos, sacar hijos de los colegios costosos, vencerse en los clubes, eso sería un desastre, se acabaría el comercio de Barrancas, Fonseca, San Juan, Villanueva y Valledupar y Riohacha temblarían y los coletazos llegarían hasta la poderosa Barranquilla y porque no a la súper Bogotá. Como vemos esa tragedia cubriría a toda Colombia y mientras tanto los cabecillas de la demanda, los congresistas Cepeda, Abella y otros continuarán felices en el Congreso con sus sueldazos sin abstinencia de ninguna clase. Ojalá y creo que así va a ser, el Consejo de Estado actúe con sabiduría y prudencia y se abstenga de hacerlo y posteriormente en una providencia de fondo analice y falle de acuerdo con la realidad.

Por lo pronto hay que pedirle a los guajiros que con coraje y decisión salgan a la calle a manifestar su inconformidad porque o de no, se los va a llevar Mandinga y van a quedar peor que las selvas amazónicas después del voraz incendio que las azota y léanlo claro, si cierran el Cerrejón, Drummond y todas las demás empresas mineras del Cesar y del país correrán la misma suerte y se imaginan ustedes lo que va a pasar. En La Guajira por lo pronto a contrabandear y a volver a marimbear y en el Cesar a tratar de recuperar el algodón, el sorgo y los productos agrícolas en general. Eso es una tragedia, un terremoto, una hecatombe que hay que evitar porque sería el acabose de esta región.

Registro complacido la designación del presidente Iván Duque, del doctor Luis Rodríguez para el cargo de director de Planeación Nacional. Es un logro más de esta joven y promisoria figura cesarense, que con seguridad responderá muy bien como ya lo ha hecho en todas las posiciones que ha desempeñado. Felicitaciones para ‘Luchito’, mi sobrina Andrea, su esposa, su mamá Estela y de ñapa, para Orlando Olmos y Dina Aponte, sus felices suegros y ¡ah! se me olvidaba Hugo, un perro que hace parte de la familia.

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