El Boliche y el Bolichito

Por José Aponte Martínez

Estos dos pequeños sectores comerciales conocidos por muchos lectores del Pilón y los pocos que leen esta columna son áreas deprimidas a pesar de la importancia y producción que tienen. Los del Bolichito se creen Novalito y tratan a los Bolicheros como hijos de menos mamá, pero la verdad es que los dos sectores pegados son el refugio del desvare de los que tenemos carros, motos, bicicletas y hasta avionetas, cualquier maquinaria agrícola o bulldozer, y el que no se desvare allí su caso es grave, su maquinaria está en artículo mortis, ahí hay de todo; todas sus casas son negocios comerciales, cantinas, billares y tiendas en todas sus esquinas con parlantes a todo volumen que no molestan a nadie; son los mejores contribuyentes al erario municipal, pero muy mal atendidos, ahí hay desorden, pero un desorden ordenado y juicioso, pues sus habitantes todos son ocupados, no hay vagos pero no tienen ley, ni Dios porque las autoridades ni la iglesia ni por el carajo que se asomen por esos lares, un policía o un cura son cosa rara ahí y a pesar de ello la tranquilidad y seguridad con que uno anda, porque soy cliente continuo en estos sitios es de admirar, los desordenados y enchollados somos los que llegamos en procura de un servicio, ya sea un resorte para bulldozer o uno para un bolígrafo, un empaque para cualquier clase de maquina o un repuesto para cualquier vehículo.

Es urgente que se le pavimenten los tramos que le hacen falta para poder ir donde Caga Seca a arreglar los vidrios eléctricos o a cambiar el aceite en la Casa del Aceite o a comerse un suculento desayuno donde La Cuchara Vallenata o arreglar los frenos por Carlos en el Taller Costa Frenos o procurarse un vidrio detrás de la KZ Aguardiente Antioqueño, eso es deplorable y dan ganas de llorar, se necesita urgentemente pintar señales de tránsito en el pavimento para que la gente cumpla con las normas de tránsito, lo mismo que instalar las señales respectivas en las esquinas y ordenar la dirección de sus vías.

Eso es principalmente El Boliche y Bolichito, unos pequeños barrios que le producen mucho dinero al municipio y que requieren con urgencia y con toda razón que el alcalde, en este año, Tuto Uhía, se dé una vueltecita y constate que lo que le estamos diciendo es verdad. 

Por ahora es todo sobre esos barrios, pero les cuento que en este año voy a tratar los problemas de ello al menos una vez al mes y para ello les informo a sus habitantes que mi celular es el 315 870 96 87, en donde me pueden exponer sus problemas que con mucho gusto, aquí los trataré para tratar de que se solucionen.