El cambio climático ya lo percibimos

El recalentamiento comienza a manifestarse con las altas temperaturas que sobrepasan los 45° en Francia, Europa y más de 50° en Dubái en Asia, al igual el deshielo de los nevados y polos que tiene en grave peligro a los osos polares, focas, elefantes marinos y una serie de animales mamíferos y aves, conjuntamente con la fauna marina que viven en baja temperatura. De igual forma, los incendios foréstales que se vienen presentando.

El término fijado por las naciones en los acuerdos suscritos por los gobernantes y mandatarios de los países integrados a la ONU en las cumbres climáticas de Kioto y Francia con excepción del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a diferencia de su antecesor Barack Obama, que impulsaba discretamente el acuerdo, pero que este último de manera caprichosa se niega a firmar el documento, en protección de las industrias petroleras, obstruyendo los pasos de mitigación y conservación del estado climático, conservando temperaturas equilibradas que permitan neutralizar el recalentamiento terráqueo. Se anuncian los peligros que se generen de los recalentamientos y deshielos, pero el presidente americano los desestima para favorecer las explotaciones capitalista, engañándonos con desinformaciones. A Dios nadie lo engaña, pero con una actitud perversa del referido mandatario que aspira que lo reelijan presidente en un segundo periodo, terminaríamos calcinarnos en el precipicio.

No estamos preparados para enfrentar y detener el recalentamiento por causas de intereses económicos, cuando la contaminación de monóxidos carbón y gases tóxicos nos están matando y generando presagios negativos para las nacientes generaciones.

Para el 2030 se aprobó mediante acuerdo en cumbre climática, el plazo para las sustituciones de combustible (hidrocarburo y carbón). A mi parecer, y como se están presentando los fenómenos naturales, el término acordado para iniciar en firme la sustitución puede ser mar largo de lo esperado, para materializar los cambios de la energía tradicional, por la alternativa.

La apatía negativa del gobierno de EE.UU. en comprometerse contrario a la necesidad emergente, constituyéndose en un grave problema de entorpecimiento en la lucha frontal por el recalentamiento, apoyado por todas las naciones del mundo.

La minería, desechos sólidos, líquidos, deforestación y tala de árboles, son factores incidentes para la degradación y deterioro del medio ambiente. Si maltratamos nuestros derechos naturales, extinguimos la vida vegetal, animal y la humana.

El agua comienza a escasear, la tierra en aridez cuarteándose, los vientos contaminados de gases y poluciones, amenazados por tormentas trágicas, sísmicas, que aun cuando son anunciadas no se detienen, tales como alteraciones marítimas, ráfagas de vientos que sacuden y terremotos.

Las corrientes hídricas se secan en territorios de explotaciones de hidrocarburos y carbón, observándose cambios en el ecosistema ambiental, deterioro del aire, con olas de calor y frío se desprenden las capas de hielo y se extienden las erosiones, conformado desiertos.

En La Guajira llevamos tres semanas de calores intensos en el día, sin darnos cuenta se van elevando y subiendo las temperaturas y presiones en las personas, llegando a generar paro cardíaco. En el territorio peninsular, se explota carbón y gas natural con tecnologías tradicionales, que también van a ser sustituidas por el fracking, cuya práctica requiere de altos volúmenes de agua, al igual que la utilizada en el carbón explotado para la conservación física, con la diferencia de que el primero contamina el agua subterránea y destruye la tierra, erosionándola. Sin embargo, las personas expuestas a ser víctimas de la contaminación y el recalentamiento, están indefensas en razón a que el Gobierno nacional y el poder judicial niegan tutelar el derecho a la defensa de un ambiente sano, en lo relacionado con las explotaciones, mineras, omitiendo y limitando las consultas previas, en defensa de derechos generales y colectivos.