El Caribe como alternativa para la seguridad alimentaria del país

El interior del país vive una ola invernal con afectaciones graves a las condiciones de vida de sus habitantes, a la infraestructura vial, a los cultivos, y a todos los procesos agroindustriales que de ellos se derivan, causando desabastecimientos de los principales productos de consumo en los grandes centros urbanos, como lo es la capital del país y sus alrededores.

Es necesario para el Gobierno dar respuesta a las zonas afectadas por el desastre natural, con el fin de mitigar las afectaciones y dar acciones para superar las emergencia presentadas, con el fin de reestablecer las condiciones de movilidad, vivienda, seguridad, salud y condiciones básicas para el normal desarrollo de las personas de las regiones donde se han presentado los desastres.

Así mismo y de manera coordinada, el gobierno debe articular acciones que tenga como fin la creación de nuevas opciones para los suministros de los bienes de consumo que requiere esta amplia y habitada zona del país representada en la capital de la república y sus alrededores, que hoy depende de la zona de los Llanos Orientales para su abastecimiento, en paralelo se debe generar oportunidades de desarrollo y uso de recursos que están mal administrados o que están explotados de manera inadecuada, como es el caso de la amplia región Caribe, que cuenta con zonas cultivables por su fertilidad, disponibilidad de agua, suficiente exposición solar, con una posición geográfica y topográfica adecuadas, como lo son La Mojana, todo el Valle y región rivereña del río Magdalena, la amplia zona Bananera – Palma Africana del departamento del Magdalena desde Fundación hasta los Valles de Cesar por Valledupar, la Sierra Nevada, los Valles del Sinú, los amplios Valles del Cesar y el sur de La Guajira.

Todas estas zona fueron la despensa agroalimentaria de la región caribe y parte del centro del país, que usaban al río Magdalena como vía de circulación y comunicación de todas la personas y bienes, pero que al llegar las carreteras, el transporte en camiones, se dio un abandono inmensurable a toda esta región, dejándola en un atraso histórico, pues hoy son zonas incomunicadas, sin vías, sin luz, y sin infraestructura para desarrollar una agroindustria competitiva sostenible, que puede ser alternativa o complemento a la agroindustria de otras regiones del país como la de los Llanos Orientales, que presenta limitaciones por su ubicación y condición geográfica – topográfica, pues su conectividad con el centro del país se dificulta en temporadas de lluvias o por desastres naturales.

La intención no es crear una división más entre las regiones, pues ya existen muchas controversias en nuestro país por el marcado centralismo, más bien es promover se atienda adecuadamente la situación que se vive la agroindustria de los Llanos Orientales colombiano por falta de vías de comunicación con los centros de consumo, a su vez hacer un llamado para que se dé apoyo a los proyectos agroindustriales del Caribe colombiano; se asignen recursos para mejorar las vías y condiciones a la región Caribe para que sea una opción alterna en épocas de desastres naturales, y en condiciones normales sea un complemento a la generación de recursos para la seguridad agroalimentaria de Colombia, que otras regiones del país produce como los Llanos Orientales, el Valle del Cauca donde esta actividad es sobresaliente y de alta productividad.