El coronavirus vino a quedarse. No darle el papayaso

Por Jesualdo Fernández Valverde

Las epidemias son enfermedades infecciosas que afectan a la humanidad, llegan haciendo daño, se vienen y se van como el viento, pero se muestran y dan señales para que los médicos por medio de los síntomas puedan curar el mal. Esta pandemia, microorganismo de partículas, virus elaborado en una laboratorio chino (Wuhan) según investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), organismo de la ONU en derechos humanos cuyas políticas y objetivos son de guerras biológicas humanas sin fusil, calladas, propagadas por enemigos silencioso, desconocidos. Llegó lo no esperado al mundo, a Colombia, a La Guajira, vino a posesionarse y a matar gente.

Hace cinco meses estamos en un estado de emergencia sanitaria, el Estado ha dictado normas destinadas a conjurar la crisis y a impedir la extensión de sus efectos; el aislamiento obligatorio se termina y la pandemia está cogiendo cama, ahora a comienzo de septiembre la gente va andar por las calles suelta de madrina y  sin control, donde el contagio puede incrementarse y darle el papayaso a la pandemia (alerta). Esto es de conciencia humana, todo está en el deber de cuidado de nosotros mismos, también necesitamos salir a trabajar, derecho y obligación social para el sustento de la familia, si no trabajamos no hay de dónde coger y todo se acaba; estamos entre la espada y la pared, encerrados como las chengas, con la necesidad de salir a comer algo para poder sobrevivir y asustados en medio de un fantasma peligroso que se ha posesionado en la tierra haciendo daño. No se puede vivir al lado de un espíritu malo que está destruyendo la humanidad.

Si no hay deber de cuidado en la vida social le damos el papayaso a la pandemia que se está amañando en todas partes y cuando quiera llegar la vacuna a inmunizarnos se ha llevado un poco de gente por delante.

Proverbios: “Todo mal ha estado en medio de la sociedad y en aglomeraciones”. “Escapa como gacela del cazador y como ave de la mano del que arma el lazo”. “En la obediencia como temor de Dios las personas se apartan del mal”.

Reflexiones: No te expongas al peligro en mal momento. Cuida tu vida.