El Covid-19 y la necesidad de repensar los planes de desarrollo

La crisis del Covid-19 se cruzó con la etapa de formulación y aprobación de los planes de desarrollo de los departamentos y municipios en Colombia. La pandemia cambió la agenda de trabajo y las prioridades de cada uno de los nuevos gobernantes, ningún alcalde o gobernador se imaginó que afrontaría una de las crisis que cambiaría el rumbo y el comportamiento de la humanidad.

La pandemia ha impuesto la necesidad de reorientar la visión y la planificación territorial. No obstante, tomar decisiones y planificar en un mar de incertidumbre no será tarea fácil. Nadie tiene la respuesta hasta cuándo el confinamiento nos hará padecer de restricciones e impedimentos ni mucho menos de la fecha de disponibilidad de la vacuna. 

Nuestros gobernantes no pueden detenerse. Por un lado, deben pensar en las medidas a corto plazo para contrarrestar los impactos a la salud con jornadas de control, desinfección y difusión de pedagogía y a su vez en las acciones para mitigar el aislamiento preventivo obligatorio con la entrega de ayudas humanitarias a los más necesitados.

No obstante, otro reto nuevo que no estaba en los planes será la etapa post Covid. Los planes de desarrollo que debieron radicar el 30 de abril los alcaldes y gobernadores para revisión y aprobación de los concejales y diputados deben contener las acciones para fortalecer las capacidades del sistema de salud y la recuperación de los sectores productivos afectados por la pandemia.

En el caso específico de La Guajira, es imperante la generación de empleos formales y de ingresos por medio del mejoramiento de la productividad y competitividad de los sistemas productivos locales, que reviertan la condición de pobreza multidimensional en la que se encuentra el departamento. 

Los planes de desarrollo deben contener un enfoque de desarrollo económico local en el que se transite progresivamente de un modelo asistencialista hacia el establecimiento de apuestas económicas sostenibles para el mejoramiento de la calidad de vida de los guajiros.

Cada municipio en el departamento tendrá que ser consciente de sus potencialidades y limitaciones para priorizar esas apuestas de recuperación y posicionamiento a largo plazo. A su vez, será importante el enfoque diferencial incluyendo la cosmovisión de desarrollo de las comunidades indígenas y afrocolombianas.

En algunas subregiones del departamento, el enfoque y las apuestas serán similares. Esto se convierte en una oportunidad para conformar esquemas asociativos entre los municipios para la consecución de recursos y apuestas de mayor impacto. Los municipios del sur de La Guajira tienen la congruencia para el fortalecimiento del sector agrícola bajo un modelo asociativo municipal. Algunos de la media y el norte pueden reorientar el turismo de manera conjunta. 

La crisis de Covid-19 tendrá un impacto en las bases del financiamiento público. Las entidades territoriales del departamento deben priorizar en sus planes de desarrollo el fortalecimiento de sus finanzas públicas. Hoy en día la mayoría de las alcaldías y la gobernación de La Guajira están en estado crítico en la evaluación de desempeño fiscal dada la baja generación de recursos propios y la alta dependencia de las transferencias de la Nación y del Sistema General de Regalías.

Finalmente, será importante la inclusión de perspectivas de género y de juventud para promover liderazgos inclusivos en esta nueva etapa, así como de un enfoque de sostenibilidad e innovación social transformativo.