Él es así y así se muere

Cada vez que paso por el frente de la Gobernación tengo el mismo pensamiento: como han sido de ingratos, indiferentes e injustos los parlamentarios, diputados y gobernadores, desde 1968 hasta hoy, con el Dr. José Antonio Murgas Aponte, el famoso, servicial y buen amigo ‘Toño’ Murgas, el alma e impulsor de la ley de la creación de este departamento, quien en un acto de desprendimiento, como solo él lo sabía hacer, declinó ser su primer gobernador y le manifestó al presidente Carlos Llera Restrepo, que no aceptaba, que el candidato ideal era Alfonso López Michelsen, para terminar con la enemistad política existente entre Lleras y López, lo que ocasionó, cuando lo supo una explosión iracunda de Crispín Villazón de Armas, su cuñado, que le dijo en tono airado: nos acabó, se arrepentirá toda la vida de haber hecho semejante locura, revivió nuestros enemigos, vamos a aguantar garrote y a perder lo que con tanto esfuerzo hemos conseguido, nos van a aplastar. Fue profético, no los aplastaron pero les dieron duro. Pero sigamos ¿por qué hablo de ingratitud, indiferencia e injusticia? Porque hay que ser agradecido y justo con quien se lo merece y se lo ha ganado. 

Me explico, nada más justo y merecido que el Dr. Pedro Castro Monsalvo, de quien no tenemos que agregar nada porque todos conocemos de sus merecimientos, haga presencia en la plazoleta de la Gobernación, que López Michelsen, primer gobernador que solo nos dejó ayudado por Consuelo, Rafael, Andrés y Miriam el Festival y que después fue presidente, lo acompañé y también aceptémoslo porque fue grande e inmolado Luis Carlos Galán, para completar la trilogía, pero el más importante por ser el creador del Departamento al cual Pedro Castro se opuso, José Antonio Murgas Aponte no haga presencia no tiene explicación, porque además Murgas después se paseó con todos los honores por los más importantes cargos que una persona pueda desempeñar: gobernador, ministro, embajador y fogoso parlamentario sin una sola mancha en su hoja de vida y sin pisar jamás una Procuraduría o un despacho judicial.

Que esté ausente e ignorado es injusto, no hay derecho, eso no tiene justificación, pero como el Dr. Murgas, el querido ‘Toño’ no lo ha intrigado ni pedido, porque él es así, desprovisto de toda vanidad, humilde y honrado hasta el tuétano nunca ha dicho nada, pero yo no, yo soy distinto y desde esta tribuna periodística le hago un llamado clamoroso y angustioso al gobernador Luis Alberto Monsalvo su amigo, a los señores diputados, especialmente a los liberales, partido político que ‘Toño’ Murgas idolatra y quiere, para que en vida, para que lo goce, se le erija una estatua de cuerpo completo y en una placa con su nombre, José Antonio Murgas, se le reconozca el mérito de ser el creador de El Cesar y que se agregue: como homenaje a la humildad, a la honradez y a la inteligencia. 

Si le consultan, ya lo estoy viendo diciendo que no, que eso para qué, que con la de San Diego tiene, que se la quieren quitar, léase bien ¡se la quieren quitar!, qué osadía, pues él es el hijo más ilustre que ha tenido esa bella villa. Cosas de la vida, pero el no dice nada él es así.