El general Sabas Socarrás y su relación con ‘El Coronel no tiene quien le escriba’

El 9 de julio de 1902 hace ya 118 años el general villanuevero Sabas Silvestre Socarrás Baleta del ejército revolucionario liberal le hizo firmar la generosa capitulación (rendición) reconociéndole los derechos humanos al general conservador Ignacio Foliaco en el punto ‘El Artillero’ del Alto de las Minas en el corregimiento de Caracolicito (municipio de El Copey -Cesar). El anterior acontecimiento aparece registrado en el libro ‘Recuerdos de la Guerra de los Mil Días en la Provincia de Padilla y Valledupar en el departamento del Magdalena (1899 -1902)’ que escribió y publicó en el periódico El Tiempo (1930) Socarrás Baleta.

En ese mismo documento se relaciona desde 1901 al coronel liberal Nicolás Ricardo Márquez Mejía (1865-1937) de Barrancas, –abuelo materno de Gabriel García Márquez–, con quien compartió el general Socarrás combates en Fonseca, Chorrera, Hatonuevo, Riohacha y Carazúa. Terminada la guerra, Márquez Mejía se trasladó con su esposa Tranquilina Iguarán al municipio Aracataca después de un duelo que aparece narrado en la novela ‘Cien Años de Soledad’.

A partir de 1907 inició la solicitud ante el Gobierno nacional para que le confirmara el rango militar y la jubilación como combatiente de la guerra de los Mil Días. Su compartidario de lucha, militancia partidista y solidario amigo, el general Socarrás, le ayudó permanentemente con el trámite para el reconocimiento por los servicios prestados a la causa de la República como veterano de guerra. Murió en 1937 esperando la carta con la mesada pensional que nunca le llegó ni tampoco a su viuda e hijos.

La negación de la pensión al coronel fue la premonición de la injustica y no reparación de quienes históricamente han vivido y padecido los sucesivos conflictos armados que han afectado a Colombia. Esa es la tragedia novelada que escribe el nieto del Nicolás R. Márquez en 1957 estando en París en tiempos de la dictadura militar de Rojas Pinilla titulada ‘El coronel no tiene quien le escriba’. En ella aparecen además del coronel y su esposa, don Sabas como personaje principal.

Es perfilado por el escritor del realismo mágico como el compadre: “padrino del hijo muerto del coronel, único dirigente de su partido que escapó a la persecución política y que continuaba viviendo en el pueblo”. La narrativa entre la ficción y la realidad platean preguntas como: ¿El don Sabas protagonista en los siete capítulos de la novela es el general Sabas Silvestre Socarrás relacionado por un sacramento con el coronel Aureliano Buendía que en la vida real fue abuelo y tutor de Gabriel García? ¿Es el amigo que le ofreció hospitalidad en Villanueva a su hija Luisa Santiaga para quitarle la idea del telegrafista de Aracataca Eligio García? ¿Es un homenaje de gratitud de Gabo al compañero y amigo de Márquez Mejía su abuelo?