El gran dolor de cabeza

, una entidad educativa parecida a la que hace unos 40 años creamos un grupo enorme de 130 personas aportando una cuota de $20.000 que denominamos El Bilingüe, una fundación sin ánimo de lucro, pero que con el tiempo pasó a ser un bien de propiedad de una poderosa familia, pero ese no es el tema, el tema es el Colegio La Sierra como se le conoce y ya es famoso en todas partes por su magnífico nivel educativo, amplias y campestres instalaciones, la idoneidad y capacidad de sus profesores bilingües acreditados y la magnífica administración de sus propietarios que con satisfacción ven como ya tienen 400 alumnos y que este año saldrán los primeros 14 bachilleres que con seguridad, como los del Bilingüe irán a las mejores universidades y adquirirán un título profesional para brillo y orgullo de este Departamento.

Sus dueños han hecho esfuerzos para obtener los mejores reconocimientos nacionales e internacionales, y con su directora Carlota Stead han logrado que Advane ED, la ASC y Accas College Board of Education le otorguen las acreditaciones que ningún colegio tiene en esta ciudad.

Pero no todo ha sido felicidad en La Sierra y se han tenido que ir superando obstáculos, pero hay uno que creyeron que era el más fácil por lo fácil que es hacerlo que se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para sus propietarios y para más de 200 padres de familia que todos los días hacen el recorrido de llevar a sus hijos cuatro veces al colegio: la vía, la tenebrosa vía. Sí, el camino pedregoso y acaba carros que el departamento o el municipio han mirado con indiferencia, con el pretexto errado de que esa es una vía para un colegio de ricos, que no es verdad, y si fuera verdad ¿es que los ricos no pagan impuestos? Y además, ahí está el Seminario y a solo 10 o 15 minutos están Los Besotes o Ikarwa, un asentamiento donde residen más de 1.000 arhuacos que tienen un colegio con más de 100 estudiantes en pésimas condiciones, sin luz eléctrica y la horrible vía de acceso, este es un pueblito bellísimo que es una réplica pequeña de Nabusimake que con una buena vía es un espléndido destino turístico.

Señor gobernador, señor alcalde, por favor oigan el clamor de este pocón de gente, échense una rodadita por allá y vean que el Seminario, La Sierra y los arhuacos merecen que se les ayude; el colegio ha hecho inversiones, como el puente y un tramo de placa huella, los dueños de fincas lo mismo, los padres de familia han colaborado pero hace falta la poderosa mano del Estado para acabar con el gran dolor de cabeza de llevar los hijos y los nietos a estudiar y ver como destruimos y destrozamos nuestros vehículos y atentamos contra nuestra salud por la gran cantidad de polvo que afecta nuestros pulmones y deteriora los computadores y demás artefactos que se utilizan.

¿Si hay plata para tantos parques y plazas porque no puede haber para una obra tan importante como es esta vía que le traerá bienestar y tranquilidad a toda una región? Espero no haber arado en el desierto.