El mototaxismo ¿entonces qué?

El problemón del mototaxismo, como acertadamente sostiene el joven y brillante profesional ‘El Mello’ Castro, aspirante con las mejores opciones a la Alcaldía de Valledupar, no es un problema, es un problemón, es una cruda realidad a la cual hay que buscarle solución rápida y efectiva y no es tal como acontece y pasa, como dicen muchos, dedicándose a detener y a enchiverar motos que ya con número mayor a 7.000 no hay dónde tenerlas.

Las detienen por todo, principalmente por un pingue negocio conocido por todos, las detienen porque no tienen el costosísimo Soat, porque su conductor no tiene pase, porque llevan un pasajero o parrillero, porque andan por zonas prohibidas, porque les da la gana y repito por todo, ese es el oficio predilecto de la Policía que andan en manadas acompañadas de una o dos grúas con el cuento de que las motos o sus propietarios son la causa principal de la inseguridad que reina en la ciudad, que por ellas matan, que con ellas atracan, roban y esos males hay que detenerlos, pero la inseguridad no cede, crece y ¿entonces qué? ¡Qué!, que por ahí no es la cosa, la vaina es atacando más el desempleo, la falta de un trabajo digno o indigno pero honrado, procurando un poco más de igualdad y disminuyendo el hambre y las necesidades que agobian a la pobrecía y con tanto detener motos lo que se hace es aumentar esos factores porque, aunque no lo crean de ese arduo, duro y miserable trabajo, viven bien o mal, pero viven miles de familias que alcanzan a la no despreciable suma de 50 mil habitantes que día a día disminuyen sus ingresos y los ponen a pasar hambre y necesidades cuando les quitan su herramienta de trabajo.

Hay que reglamentar el mototaxismo que es una realidad aquí y en el mundo, pero eso le corresponde es al Congreso que está en mora de hacerlo como está en mora de hacer tantas cosas y después crear la placa de servicios públicos bien grande, no como la actual que casi no se ve, pintarlas de un color característico, afiliarlas a cooperativas y asignarles vías especiales. Vayan a los países asiáticos para que gocen, ahí no hay docenas de semáforos sino cientos. Verdad o no, mi querido amigo y viajero permanente Doctor Carlos Quintero Romero.

Exagerada la medida tomada por los colegios particulares, no sé si los públicos, de que no se acaba de salir a vacaciones cuando ya dentro de un periodo menor de 10 días cobran matriculas extraordinarias, cuando debería de ser por lo menos todo el mes de julio para hacerlo, ¿quiénes autorizan o reglamentan eso? que no dejan descansar a los pobres padres de familia que siempre viven asfixiados por el pago mensual y los gastos extras que requiere la educación de sus hijos.