El origen de la guachara y su inserción en el vallenato

Para mí, como guajiro-vallenato que soy, y con mucho respeto para los que piensan contrario, considero que es mi obligación moral incluir en el género vallenato esos otros ritmos eugenésicamente declarados expósitos, apócrifos y herejes, después del fundamentalismo ortodoxo de la era festivalera.

El género vallenato incluye una extensa, rica, variada y portentosa “biodiversidad”, es grande y maravilloso, y contiene muchas especies y variedades que hacen parte de nuestra esencia histórica y cultural –como la feraz naturaleza que les dio origen al cañaguate, al puy y al guayacán, que también parió la verdolaga, el trupío y el cardón–. Me niego rotundamente a amputar parte de su historia y de su grandeza, dignas de muchos gustos y pasiones por el mundo entero.

Y todo lo dicho aquí es válido para la Nueva Ola, aunque confieso que no me gusta. De otro lado, la percusión típica del son de negro (oriundo del Canal del Dique) además de tambores, se hace con una guacharaca de corozo, idéntica a la vallenata, pero larga, igual a la antigua guacharaca vallenata que cualquier día apareció a la derecha del río Magdalena y se acopló a las gaitas indias y tambores negros, y casi cuatrocientos años después y terminando el siglo XIX, en cumbiambas, colitas y por último en parrandas, al advenedizo y bienvenido acordeón.

Todo esto me hace dudar del origen indígena de nuestra guacharaca, vale la pena que se investigue más este aspecto.

¿O la gente del Canal del Dique tomó la guacharaca de los vallenatos, o los vallenatos la tomaron del Canal del Dique? ¿O fue un proceso independiente? Desafortunadamente no encuentro un catálogo musical indígena, un género precolombino equivalente a los bailes cantao, que demuestre con claridad que ellos hacían música con guacharaca. Al respecto, Abel Medina Sierra y Julio Oñate Martínez en su obra Luís Enrique Martínez: forma e identidad del vallenato, cuentan: “Años después, cuando retornó a Papayal, llevó un instrumento que era novedad en el centro de La Guajira: la guacharaca. El Negro Martínez, (otro hermano del Pollo) sostiene: “Desde que abrí los ojos hasta las vacas tocaban maracas”, para reafirmar que la música de acordeón se acompañaba de maracas; su testimonio asegura que: “la guacharaca se conoció aquí cuando la trajo Luís Enrique. El trajo una cortica porque allá (en el Magdalena) se usaba más larga y se tocaba con un hueso”.

Otras raíces negras del Festival Vallenato. El Festival Vallenato, además de adoptar la puya, el son, el paseo y el merengue para el concurso de acordeoneros, para adornar sus festividades, incluyó también otros elementos de arraigo africano: el desfile de las piloneras. La música y la danza que se utilizan para el desfile es un pilón, que típicamente es un baile cantao parecido al son de negro La rama del Tamarindo. La exuberante y florida vestimenta es andaluza, idéntica a la que se usa en todos los bailes cantao. Y el canto del amor, que se toca en ritmo de paseo vallenato en las parrandas, también tiene todas las características de un baile cantao.

Se las dejo ahí.