El papá de los acordeoneros

Luis Enrique Martínez (El Pollo Vallenato), guajiro de nacimiento, 24 de febrero 1923 El Hatico de Fonseca, se maduró musicalmente en Fundación, Magdalena, y aunque inicialmente tuvo una acentuada influencia de ‘Pacho’ Rada, posteriormente sucumbió bajo el encanto de la música alegre que florecía en el Valle de Upar y enarbolando esta bandera folclórica llegó a ser uno de los más auténticos exponentes del género vallenato.

Su primera composición en aire de son e inédita para muchos la tituló ‘Soy el vallenato’ y fue grabada a finales de los años 40 en acetatos no comerciales, hoy perdidos en el tiempo. Observemos algo de su letra:

Yo soy Enrique Martínez

me llaman el vallenato

yo tengo un cariño firme

también un bonito trato

A comienzos de los años 50 eran frecuentes las correrías de Luis Enrique por los rincones del viejo Bolívar y allí en la población El Guamo, un nutrido grupo de amigos parranderos armaban un verdadero alboroto cada vez que él los visitaba regando la noticia en el pueblo: llegó el vallenato, llegó el ‘Pollo Vallenato’. Fue esta la motivación que originó su más célebre composición el paseo ‘El pollo vallenato’.

Oigan muchachos, yo soy Enrique Martínez

que nunca tiene miedo si se trata de tocar

Luis Martínez es el ‘El Pollo Vallenato’

y es candela lo que van a llevar

oigan muchachos, oigan la nota

como toca el vallenato.

Más adelante el ratifica nuevamente su condición de juglar vallenato según podemos observar en el merengue ‘Saludo cordial’:

“Si fueres para El Difícil y vas a llegar a Plato

llévale este papelito que le mando a Castro Peña y de boca me le dice que muy pronto el vallenato lo visitará de nuevo en esa querida tierra”.

‘El Pollo Vallenato’ le dio forma al vallenato tradicional definiendo los patrones rítmicos y melódicos que se han hecho hegemónicos reinando como el más cimero juglar de todos los festivales vallenatos que hoy alegran a Colombia entera. Oigan muchachos, oigan la nota como toca, el vallenato.

En una charla informal con mi compadre José Carreño Bolaños, médico y muy amigo de Luis Enrique Martínez, amistad que surgió a través de su padre Carreño, quien poseía una finca platanera en San Roque, cuando hacía su internado y ya saliendo de turno, le avisaron que ahí se encontraba Luis Enrique Martínez muy enfermo, él acudió a verlo, ya la diabetes le tenía afectado una pierna, lo saludó y lo encontró casi de lástima y sin un peso. El médico Carreño habló con el gerente del hospital y le contó la situación del juglar y logró que con costos del hospital fuera internado Luis Enrique Martínez. Ya en una habitación, José lo evaluaba de manera diaria y ahí entablaban tertulias diarias de su vida.

En una de esas tertulias amenas, le expresó: “Soy un cultor de la escuela de ‘Chico’ Bolaños, aprendí de ‘Chico’ y soy de su estilo”. Le expresaba también que se vino con su mamá a la zona bananera y trabajaba en labores del campo. Una vez se encontró con otro juglar como lo fue Abel Antonio Villa y este le manifestó que se dedicara al acordeón, que ese era su arte. Él le hizo caso y de ahí surge la amistad con otro grande del vallenato, como lo fue Tobías Enrique Pumarejo, quien se lo llevó a vivir a su finca ganadera en el Copey y fue cuando se convirtió en el acordeonero de todos los ricos de la zona. En todas sus grabaciones musicales siempre incluía temas de Tobías Enrique Pumarejo.

Luis Enrique Martínez está catalogado como el mejor acordeonero de todos, es decir como el papá de los acordeoneros, así lo afirma sin ambages ‘Emilianito’ Zuleta Díaz, de su escuela hacen parte Alfredo Gutiérrez, Miguel López, ‘Colacho’ Mendoza, ‘Emilianito’ Zuleta, ‘Cocha’ Molina, entre otros compañeros Luis Enrique Martínez Argote es inmenso que influenció con su estilística a la región del Bolívar Grande.

Calixto Antonio Ochoa Campo me dijo: “Yo me guié por el estilo de Luis Enrique Martínez”, “Todos fuimos al bebedero de Luis Enrique”, eso me dijo Alfredo de Jesús Gutiérrez: Félix Carrillo Hinojoza. A pesar de su grandeza musical murió en la miseria en Santa Marta en marzo de 1995.

Siendo presidente del Festival del Retorno, el reconocido compositor fonsequero Luis Francisco ‘Geño’ Mendoza Pitre, logró con la anuencia de la viuda Rosalbina y sus hijos, traer sus restos al Hatico, su lugar de nacimiento y donde reposan en un mausoleo, que le construyó el alcalde de la época.

Cuenta ‘Geño’ Mendoza que, en este periplo, desde su salida de la capital samaria, fue recibido por los reyes y rey de reyes del Festival Vallenato en Valledupar y le rindieron todos los honores al rey Luis Enrique Martínez y mejor acordeonero de la música vallenata. Grabó en Discos Acordeón – Discos Atlantic Sello Popular -Discos Carrizal- Discos Century- Discos Eva -Discos Fuentes- Discos Girardot – Discos Gran Colombia -Discos Lyra – Discos Odeón – Discos Silver – Discos Tropical – La Casa de los Discos –  Codiscos – CBS – Sony – Discos Curro.